Como en todas las operaciones comerciales la ley de la oferta y la demanda es la que manda y, aunque quizás no sea el mejor momento de los últimos años para vender nuestro barco, sí puede serlo para comprar. En los últimos años los precios en el mercado de segunda mano se han contenido considerablemente por el aumento de la oferta así que ¿Porqué esperar más tiempo para comprar un barco de ocasión?

elegir barco ocasión targa

Optar por un barco de ocasión nos permite llegar a otras esloras. Pero tenemos de dedicar algún tiempo a evaluar el estado del barco para no tener sorpresas desagradables.


Un barco de ocasión es un barco que ya ha sido utilizado y que se pone a la venta en el estado en que se encuentra. Su vendedor le atribuye un precio que estima justo según los criterios que le corresponden, pero que son discutibles según las observaciones individuales de cada uno de los potenciales compradores. En definitiva, tanto los vendedores como los compradores exponen sus pretensiones de negociación y la dificultad reside en la apreciación del estado físico del barco y de las condiciones en las que ha sido utilizado.



Invertir en un barco de ocasión


Comprar un barco, aunque sea de ocasión, es una inversión importante, y por tanto la elección del modelo requiere una cuidadosa decisión. El primer paso que debemos seguir es determinar qué tipo de barco necesitamos según el programa de navegación que tengamos previsto, hay que tener muy claro el uso que le vamos a dar una vez seamos propietarios y, por descontado, que disponemos del preceptivo título que nos permitirá patronearla.



Elegir el tipo de barco


Existen tantos tipos de barcos en el mercado que será conveniente confeccionar una lista de requerimientos previos para ir acotando en lo posible dicha lista y poder dedicarnos a buscar los modelos que cumplan con nuestras expectativas. Un punto importante a tener en cuenta es que el dinero que vayamos a desembolsar no solo depende del valor del propio barco sino también de los gastos añadidos referentes a impuestos, mantenimiento, seguro y amarre o marina seca, según se trate.




batería barco

Son tantos los puntos a inspeccionar que sin la ayuda de un experto
nos será muy difícil evaluar el estado general del barco. Foto: Jordi Maseras.


Aunque la elección más obvia es entre motor o vela también debemos decidir si queremos un barco con capacidad para pernoctar y hacer vida a bordo durante unos días o simplemente para paseos diurnos y darnos un buen baño en verano. Algunos futuros navegantes piensan en un barco solo para ir a pescar, otros pretenden hacer largas singladuras y otros quieren un barco versátil que les permita hacer un poco de todo.


También existen dos teorías que debemos tener en cuenta. Tener el barco lo más cerca posible de nuestro domicilio habitual para poder disfrutar de la navegación incluso entre semana porque disponemos de cierto tiempo libre, o bien tenerlo a cierta distancia de nuestro domicilio y usarlo los fines de semana si disponemos de un apartamento en la costa o, porque no, usarlo como segunda residencia si su capacidad lo permite.



Buscar un barco de ocasión


Cuando tengamos claros todos estos conceptos, es el momento de dedicarnos a buscar lo que realmente queremos. Lo más recomendable es empezar por dedicar un tiempo a consultar los principales portales como es.boats.com, Cosas de Barcos o YachtWorld donde encontraremos todos los barcos que actualmente están a la venta tanto de particulares como a través de brókers y empresas especializadas. Una vez que hayamos escogido varios candidatos y los hayamos visitado, finalmente nos tendremos que decidir por el que mejor cumpla con nuestras exigencias.



La seguridad de una peritación


Llegado a este punto, es muy aconsejable encargar una peritación cuyo coste, que no suele ser excesivo, daremos por muy bien empleado a la hora de la decisión final. Son tantos los puntos a examinar en un barco de ocasión para comprobar su estado que, si no somos expertos, a parte de la primera impresión visual, no sabremos ni por donde empezar.


En toda Europa existe, desde hace muchos años, la costumbre de acudir a un experto dedicado a la inspección y tasación de barcos antes de formalizar la compra. La peritación y tasación de un barco usado consiste en la realización de un informe donde se detallan los defectos, anomalías, características y estado actual del barco. La opinión del experto incluirá un examen visual de los puntos externos del barco, estado de la cubierta, estado interior, accesorios, comprobación de posibles vías de agua, daños en la fibra o la madera, corrosiones de los distintos metales, etc. En el informe también se detallará el estado general de la instalación eléctrica que nos dirá mucho sobre cómo ha sido tratado el barco por los antiguos propietarios.




instalación eléctrica barco

El estado de la instalación eléctrica dice mucho en favor de la buena
conservación de un barco. Foto: Jordi Maseras.


Accesorios electrónicos instalados con poco esmero pueden delatar una manipulación inadecuada. El trenzado interior de los cables con óxido nos puede indicar que el barco ha tenido agua o una excesiva humedad en su interior. Si el barco es de vela, el palo, botavara, estado general de la jarcia y las velas también merecerán una comprobación a fondo por parte del perito. En muchas ocasiones también se hace necesaria la presencia de un mecánico que deberá inspeccionar el motor (o los motores) revisando posibles fugas de aceite, combustible o líquidos refrigerantes e incluso comprobar compresiones de los cilindros. La inspección no puede concluir sin proceder a una suspensión fuera del agua donde se revisarán el estado general del casco, estado de la orza, quilla, transmisiones, timones, pasacascos, arbotantes, etc.




suspensión del barco

La suspensión del barco elegido se hace imprescindible antes de la
decisión final. Foto: Jordi Maseras.


La contratación de un perito también nos servirá para confiarle nuestro programa de navegación y nuestras preferencias, quizás nos estemos equivocando en lo más básico y, aunque el barco esté en perfecto estado no será el más adecuado para nuestras necesidades. Por otro lado, la realización del informe es una herramienta muy útil de cara a contratar el seguro y es, sin duda, una moneda de cambio en la negociación del precio del barco. Quizás el vendedor se niegue a rebajar el precio del barco, pero se verá en la obligación moral y legal de reparar aquellos defectos encontrados por el perito. El coste de la tasación se verá amortizado con creces si conseguimos que nos entreguen el barco listo para navegar y libre de averías y posibles vicios ocultos que a nosotros seguro que nos hubieran pasado desapercibidos.


Otra parte importante de la función del perito será la de comprobar que toda la documentación está en regla, los certificados y el equipo de seguridad están en vigor y que el barco esté libre de cargas. También nos informará de todos los pasos a seguir para realizar el cambio de nombre si queremos prescindir de un gestor.


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