Somos humanos y nos equivocamos, así en la tierra como en el mar. Un error con un barco puede resultar tan caro como la vida misma. Hemos de estar asegurados.

Para comenzar, hemos de tener en cuenta que en España, desde 1999, el Seguro de Responsabilidad Civil para embarcaciones de recreo o deportivas es obligatorio y se consideran como tal a “los objetos flotantes destinados a la navegación de recreo y deportiva propulsados a motor, incluidas las motos náuticas, así como aquellos que carezcan de motor y tengan una eslora superior a seis metros”.

Seguro del barco - Hundimiento

El seguro del barco nos puede valer en situaciones como esta. Pero no todas las pólizas son iguales y hay que decidir qué riesgos queremos cubrir. Foto: Pantaenius.



 

Seguro obligatorio


Según el Ministerio de Fomento, el seguro obligatorio para embarcaciones que navegan en aguas españolas es un Seguro de Responsabilidad Civil que ha de ofrecernos cobertura ante los siguientes riesgos:

a) Muerte o lesiones corporales de terceras personas.

b) Daños materiales a terceros.

c) Pérdidas económicas que sean consecuencia directa de los daños relacionados en los párrafos a) y b) anteriores.

d) Daños a buques por colisión o sin contacto (En caso de ser remolcado)

Además, salvo pacto en contrario, será de cuenta del asegurador el pago de las costas judiciales y extrajudiciales inherentes a la defensa del asegurado.

También es obligatorio un seguro para las embarcaciones que participen en regatas, pruebas, competiciones de todo tipo y sus entrenamientos, incluidos apuestas y desafíos. Estos deberán suscribir un seguro especial destinado a cubrir la responsabilidad civil de los

Seguro de barco - Varada

¿Estamos cubiertos? Es importante prever los riesgos que pueden afectar nuestro barco a la hora de contratar un seguro. Foto: Pantaenius.



Si somos de los que llevan a bordo el espíritu deportivo y competitivo, debemos de tener en cuenta que algunas compañías establecen esta cobertura como un extra, mientras que otras la incluyen en su póliza, como si el hecho de practicar regatas sea inherente a un barco de vela, así que ojo a las coberturas y condiciones porque no nos interesa elegir una póliza que nos cubra por actividades que no vamos a practicar ya que eso se reflejará en la prima.

Las embarcaciones extranjeras no están exentas de esta obligación y si han de tener entrada o salida en un puerto español, deberán contratar el seguro obligatorio o acreditar la existencia de un seguro con el alcance y condiciones prescritas en el reglamento local. Si nuestro barco tiene bandera extranjera y navegamos en España, seguimos necesitando estar asegurados.

 

Ampliar la cobertura: el seguro voluntario


Por supuesto que la póliza se puede personalizar tanto como se considere necesario para incluir otras coberturas que libremente se pacten entre el tomador del seguro y la entidad aseguradora con la finalidad de ampliar el ámbito y límites de la cobertura.

Las coberturas adicionales más comunes incluyen: daños propios, daños a los ocupantes, asistencia en navegación, asistencia en viaje, reclamación de daños a terceros y defensa jurídica.

 

Daños propios

El montante cubierto debe estar de acuerdo con la valoración que se realice de la embarcación en el momento de contratar la póliza. En los barcos nuevos suele ser el valor de compra, tal como consta en la factura. Para el resto de los casos se suele definir un valor en el momento de formalizar la póliza, lo que se designa por valor pactado.

Este valor es muy importante ya que determinará la cuantía que el armador recuperará si se produce un siniestro importante o una pérdida total.

Con el objetivo de acercarse lo más posible al valor efectivo del barco y de sus equipos, es aconsejable que hagamos un inventario completo del barco, sus componentes, accesorios y efectos personales, valorando por separado el casco, mástiles y velas, maniobra, motores, auxiliares y equipos electrónicos.

Seguro del barco - Fuego

Fondeado, atracado o varado - el fuego siempre es un riesgo para nuestro barco. Foto: Pantaenius.



Es conveniente también contemplar la pérdida total, el abandono por causa mayor y los daños en partes o equipos, como por ejemplo arboladura en veleros o motores y transmisiones en todos los barcos, además de equipos electrónicos.

Esto incluye los riesgos de naufragio, robo, colisiones, varada, incendio, en navegación, en el fondeo o en tierra, e incluso si el barco se trasporta por carretera en su remolque.

 

Ocupantes

Otra cobertura que se puede incluir en una póliza de seguro voluntario son los daños que puedan sufrir tripulantes e invitados, incluyendo fallecimiento, invalidez o lesiones, causados por accidentes a bordo, con sus correspondientes gastos médicos y de todo tipo.

 

Asistencia en navegación

Esta cobertura nos garantiza un servicio “de grúa”, en caso de avería en la mar, remolque e incluso salvamento. Esta cobertura debe afrontar el coste del servicio de Salvamento Marítimo, en caso de que requiramos la asistencia de este organismo público y este tenga que facturar su cometido.

 

Asistencia en viaje

Se puede contratar también la cobertura por inmovilización del barco por avería o accidente y gastos asociados como gastos de alojamiento, amarre y custodia del barco, gastos médicos en el extranjero, traslado de heridos y enfermos, envío de piezas de recambio, entre otros.

 

Reclamación de daños a terceros

Con esta cobertura, será la aseguradora la encargada de reclamar las indemnizaciones por los daños que nos puedan producir terceros, ya sea al barco, a sus ocupantes o a las pertenencias de estos.

 

Defensa jurídica

Por ley, y salvo pacto en contrario, será de cuenta del asegurador el pago de las costas judiciales y extrajudiciales inherentes a la defensa del asegurado.

Al incluir la defensa jurídica en la póliza, se cubren también los gastos de asistencia legal, defensa y representación jurídica en cualquier caso judicial que se haya originado por o en nuestro barco. Este es un capitulo relevante ya que los gastos potenciales pueden ser bastante elevados.

 

La prima


Obviamente que al ampliar las coberturas de nuestra póliza de seguro la prima resultante será más elevada que si se contrata solamente el seguro obligatorio. Hay varias formas de lograr ahorros importantes en el coste del seguro y un buen agente de seguros conocedor del mercado náutico podrá ser de gran ayuda.

Hemos consultado con un especialista, Jens Ploch, director de ventas de Pantaenius España quien nos remarca la importancia de que la compañía aseguradora se dedique exclusivamente a seguros de embarcaciones y lo que la práctica de esta actividad implica. “En nuestro caso, hemos logrado una póliza muy madura tras 40 años de experiencia. Nosotros solamente trabajamos con franquicia y en los daños parciales no aplicamos depreciación. Por ejemplo, si la electrónica sufre un daño, pero ya tiene unos años de antigüedad, nosotros pagaremos una electrónica nueva, menos la franquicia establecida en la póliza. A nuestro entender es una forma más transparente para, llegado el caso, saber que se cobrará”.

 

 

Para tener en cuenta: el plan de navegación


Es muy importante tener en cuenta dónde vamos a navegar porque lo obligatorio es el Seguro de Responsabilidad Civil, pero cada país establece unos límites y importes de cobertura que los barcos que navegan en sus aguas deben tener asegurados. Esos limites e importes no son iguales en todos los países y si nuestro viaje cruza fronteras debemos ser bastante precavidos y contactar nuestra aseguradora para que nos informe.

Así que debemos hacer una previsión anual de nuestro plan de navegación, por ejemplo: este año navegaremos en el Mediterráneo desde las islas Baleares hasta Grecia y luego subiremos hasta Croacia. Jens Ploch nos aconseja: “Si esta previsión se cambia, se ha de avisar a la compañía aseguradora para que evalúe si es necesario cobrar una prima adicional, aplicar otro tipo de cláusulas, o subir la franquicia. Por otro lado, prestar asistencia a un barco que ha tenido una rotura en Europa tiene un coste, pero prestar la misma asistencia en una isla del Caribe, el coste es muy superior”.

La remoción de restos en caso de que el barco acabe destrozado en la costa de un parque natural es un riesgo que no siempre está cubierto: “Estos gastos pueden llegar a ser muy elevados. Nuestra póliza de daños incluye limpiar esos restos.”

 

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