Una de las cosas menos divertidas y que más pereza dan es subir una escalera cargando una lona enorme al mismo tiempo que intentamos extenderla sobre un barco. Pero este es uno de los rituales de cada otoño para los que vivimos en las regiones más frías. Lo triste es que muchas personas hacen todo este trabajo de cubrir su barco con una lona de hibernaje y sin embargo obtienen muy pocos resultados por su esfuerzo.

Lona de hibernaje que se soltó

La lona de hibernaje se ha soltado como resultado de una tormenta.



La lona de hibernaje sirve para proteger el barco. Para cumplir su función, debe proteger del agua, nieve y hielo, pero sin causar condensación excesiva, lo que creará moho. Lo más importante de todo es que la lona dure todo el invierno. Y debería quitarse cuando nosotros decidimos que ha llegado el momento y no como resultado de una tormenta.

¿DEVEMOS CUBRIR NUESTRO BARCO?

Proteger el barco con una lona es una costumbre que empezó antes de la fibra de vidrio. El agua dulce en la sentina es un enemigo mortal de los barcos de madera, porque crea las condiciones para la proliferación del temido merulio, un hongo que destruye la madera. Un barco de madera seco es un barco sano, así que es normal que los propietarios se esfuercen por protegerlo del rocío, del hielo y de la nieve.

Los barcos de fibra de vidrio no se pudren. Entonces, ¿Por qué nos empeñamos en cubrirlos? La respuesta es una combinación de tradición y necesidad. En el caso de los barcos de fibra de vidrio, es la tradición la verdadera razón por detrás de las lonas de hibernaje. Los barcos siempre se han cubierto, así que creemos que no estamos cuidando bien nuestra embarcación a menos que la cubramos.

La necesidad también es un factor a tener en cuenta, aunque sólo los barcos con bañeras autoachicantes o con tambuchos poco estancos necesitan lonas para protegerlos contra los daños de corto plazo. Generalmente, son los mismos barcos que también necesitan lonas en verano para evitar que el agua de la lluvia se acumule en su interior.

Prácticamente todos los veleros y la mayor parte de los barcos a motor más grandes tienen bañeras autoachicantes y tambuchos y escotillas estanques. La nieve y el hielo tienen tanta probabilidad de penetrar en invierno cómo la lluvia en verano. ¿Así que será absolutamente necesaria la funda en invierno?

Se me ocurrió esto después de visitar varios astilleros durante los meses de invierno. Durante estas visitas vi muchos moldes almacenados en el exterior expuestos a los elementos. Muchas veces había hielo en su interior. Sin embargo, los constructores me aseguraron que estos moldes no se dañan con el clima de invierno.

"El hielo y la nieve no les hacen daño," me dijeron varios constructores. "Lo que realmente los afecta es la luz ultravioleta del sol de verano".

Justamente, al hacer mis búsquedas sobre el mantenimiento de la fibra de vidrio, descubrí que así es. Las resinas de fibra de vidrio modernas son casi totalmente impermeables al agua, hielo y nieve. Pero la luz ultravioleta hace con que el gelcoat pierda su color y brillo.

¿Cuando está el barco más sujeto a los daños de la luz ultravioleta? ¿Durante los días cortos y oscuros de invierno o los largos y soleados días de verano? La respuesta es obvia. El verano mata los barcos de fibra de vidrio, no el invierno.

Así que el año pasado decidí hacer un experimento. Dejé todo mi equipo de hibernaje en el garaje. No compré una nueva funda para sustituir la que se estropeó el invierno anterior. En vez de lo que suelo hacer, dejé my barco a vela de 9 metros completamente descubierto bajo el cielo.

Cuando nevó mi barco se cubrió de nieve. Una tormenta de hielo dejó la cubierta con una capa brillante que ni el mejor gelcoat podría imitar y aguantó estoicamente todo lo que el invierno le arrojó.

Mi barco es un velero Bayfield 29. Este modelo se identifica fácilmente por tener mucha madera de teca en su exterior, incluyendo una especia de balaustrada torneada que sirve de base para la barra de escota de la mayor y que cierra la bañera por popa. Me arriesgué a que al llegar la primavera me encontrara con toda esa madera deteriorada y sin reparación posible.

A primera vista todo me pareció bastante mal. Sin la funda, mi barco se ensució mucho más que en los años anteriores. De hecho, la teca se volvió negra. La veta de la madera solo era visible dónde el aceite saturador se había erosionado completamente.

Con la ayuda de una manguera y de un balde con agua y jabón, la cubierta quedó limpia en poco tiempo. A continuación, me ocupé de la teca con un limpiador de dos componentes, tal como lo he hecho cada primavera. Milagrosamente, después de la prolongada exposición a los elementos, la limpieza de la teca se volvió más fácil que nunca. Su intenso color dorado regresó después de frotar un poco y la superficie quedó tan suave como si la hubiera lijado.

Así que mi experimento fue un éxito total. No se produjo ningún daño por dejar el barco descubierto todo el invierno. De hecho, la erosión de la teca quizás consiguió que la limpieza fuera más fácil. Obviamente que la cubierta estaba más sucia, pero en primavera siempre está sucia. De todas formas, la hubiera tenido que  limpiar.

¿Entonces, mi recomendación es no cubrir el barco?

No necesariamente.

En tierra, algunos barcos acumulan agua en varios huecos e imbornales que no drenan naturalmente. Esto ocurre porque el barco puede que no esté equilibrado en la cuna con el mismo ángulo que tiene cuando flota en el agua. Al mismo tiempo, el agua helada se expande y puede reventar las tuberías o causar otros daños.

Es conveniente hacer un estudio minucioso de la embarcación antes de abandonarla a los elementos. Si tiene alguna duda sobre los daños que el agua helada pueda causar al barco, lo mejor es cubrirlo.

CÓMO CUBRIR EL BARCO

Cubrir el barco de forma chapucera es peor que no cubrirlo en absoluto, por eso cada año muchos propietarios retractilan su barco con termo plástico. Se puede conseguir el mismo efecto con una funda de lona o de plástico siempre que quede bien tensada para no crear bolsas y pliegues que acumulen nieve o agua. Esto significa que la funda necesita algún tipo de estructura de soporte.

Las estructuras de madera tradicionales son caras, toscas y requieren mucho tiempo. También son difíciles de almacenar. Recientemente, varias empresas han empezado a comercializar abrazaderas que permiten construir estructuras a medida con tubería eléctrica metálica. Estas estructuras son fáciles de almacenar y montar cada año. Se pueden usar también tubos de plástico para construir una estructura de manera similar.

La funda tiene que quedar bien tensada para que no flamee. Una funda que aletea se puede desgastar después de una o dos tormentas. Peor aún: los roces de la funda, de los tensores y  cabos durante el invierno pueden dañar completamente el gelcoat. Los hoyados de metal destruyen el gelcoat con enorme eficiencia cuando se sienten incitados por vientos de 40 nudos.

 

PLÁSTICO O TELA?

Las lonas de plástico son mucho más baratas que las de tela. Las más caras son las hechas a medida por empresas especializadas con tela de muy buena calidad o las especificas para nuestro modelo de barco. ¿Cuáles nos garantizan la mejor relación calidad-precio?

Las lonas de plástico nunca se ajustan perfectamente al barco así que siempre aletean con la brisa. El plástico de buena calidad durará todo el invierno, pero en la primavera se habrá desgastado en algunos puntos y los hoyados  se habrán empezado a soltar. Es posible que dure un invierno más si el plástico es muy bueno, pero definitivamente no llegará a los tres inviernos.

Las lonas de tela son más pesadas así que no se mueven tanto con el viento. Los enemigos en este caso son el desgaste producido por el sol y los roces contra la estructura. Aún así, una lona de tela de buena calidad durará cuatro temporadas o más.

Las lonas de tela hechas a medida aletean menos, duran más y son también las más caras, pero la protección es excelente. Deben estar acopladas a una estructura que se pueda montar y desmontar cada año,

Una buena tienda especializada deberá fabricar una funda que nunca se suelta, incluso con viento fuerte. Obviamente que se moverá con el viento pero no flameará como una funda de plástico normal. Esto significa que se reduce la posibilidad de que la fibra de vidrio se dañe con los tensores, hoyados  o con la tela.

Parchear y reparar una funda hecha a medida implica un gasto importante. Lo mismo no se puede decir de una lona de tela normal que puede costar menos su sustitución que la reparación. Las lonas de plástico no se pueden reparar y se tienen que sustituir cuando se dañan.

Barcos retractilados

El retractilado de barcos se ha vuelto popular porque protege muy bien del invierno, pero es trabajo para un profesional.



 

RETRACTILAR EL BARCO

La tecnología nos ha aportado otra forma de cubrir nuestro barco: el plástico termo retráctil. Los primeros en usar este tipo de material fueron los astilleros para proteger los barcos nuevos durante el transporte por carretera. Hoy en día, muchas empresas ofrecen este tipo de servicio y su uso se ha extendido.

El retractilado requiere equipos especiales y caros, por eso los propietarios suelen recurrir a profesionales. Además, la materia prima, o sea las bobinas de plástico, no se venden en las tiendas normales. Esto significa que un retractilado no es barato. Además, es difícil o imposible volver a utilizar una cobertura retráctil. Cada año hay que volver a hacerlo ¡pero esperemos que por lo menos el varadero recicle el plástico usado!

Pero hay cosas positivas: Las lonas retráctiles no  flamean. No producen roces ni arañazos y no desgastan la fibra de vidrio. Protegen tan bien que las cubiertas emergen casi tan limpias como el día en que el barco fue cubierto.

FUNDAS HECHAS A MEDIDA: VALEN LO QUE CUESTAN

A largo plazo, una funda hecha a medida con su estructura de soporte es probablemente la opción más económica de cubrir el barco. A lo largo de ocho o diez inviernos terminará gastando bastante más en una lona de plástico o de tela no ajustable. El único problema es el desembolso para cubrir el coste inicial.

Si el coste es un factor determinante existe una solución intermedia que es la de dejar el barco descubierto pero con las ventajas de una funda a medida: encargue fundas solamente para los equipos que necesitan protección y deje lo demás expuesto a los elementos.

El invierno pasado un amigo mío cubrió apenas la escotilla principal, lo demás quedó descubierto. La escotilla necesitaba protección a causa de las rejillas de ventilación que no dejan entrar agua pero no son efectivas contra la nieve.

Le pasó más o menos lo mismo que a mí y las partes no cubiertas del barco no sufrieron daños. Quizás la mejor parte de la historia tiene que ver con su cartera: La funda pequeña para la escotilla le costó mucho menos que una funda para todo el barco.

CIRCULACIÓN DEL AIRE

Ambos descubrimos una verdadera ventaja en dejar el barco descubierto. Los manguerotes  que mantienen los barcos bien ventilados durante el verano también funcionan durante el invierno. Al llegar la primavera, el interior de nuestros barcos olía bien, gracias a la circulación del aire. Es sabido que las lonas pueden perjudicar la ventilación y facilitar la formación de mohos.

Conclusión: ¿Cuál es la mejor forma de proteger nuestro barco? No existe una sola respuesta y cada caso es distinto – nos toca a nosotros decidir lo mejor para nuestro barco. Pero vale la pena no ser un esclavo de la tradición. Quizás una respuesta sea que lo mejor es escoger el sistema de cobertura que mejor se adapte a nuestra situación, teniendo en cuenta todos los factores, cartera incluida.

 

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