¿Cómo pintar un barco para que quede estupendo y el acabado nos dure mucho tiempo? Pintar un barco es una tarea importante, un buen sistema de pintura puede transformar un barco que empieza a parecer algo cansado en uno que acapara atenciones. Pero una cosa es cierta, sea cual sea el tamaño del barco que queremos pintar, el trabajo debe hacerse correctamente. Ahorrar tiempo o dinero en la pintura, en la preparación del sustrato, o en la aplicación suele crear problemas que después tardan en resolverse y lo que parecía un ahorro termina costándonos más.

Pintar el barco Baltic 108 WinWin

No hay ninguna razón para que los barcos pequeños no puedan tener el mismo nivel de acabados de un superyate. Aquí vemos el Baltic 108 WinWin diseñado por Javier Jaudenes y botado en 2014. Foto: Jesús Renedo.


CÓMO PINTAR UN BARCO: PRINCIPIOS BÁSICOS


La gran mayoría de los barcos nuevos no están pintados por encima de la línea de flotación, el acabado que vemos es la capa externa de gelcoat. Sin embargo, con el paso del tiempo, muchos barcos van acumulando un número considerable de capas de pintura, ya sea para satisfacer el deseo del armador por un esquema de colores distinto, o para cubrir los inevitables golpes y arañazos que se van sumando a los años del barco.


Existen algunos barcos que se pintan nuevos, de estos, la mayoría son grandes yates o barcos de competición bastante caros, cuyos armadores han invertido en acabados de gama alta, como es el caso de la pintura Awlgrip que debe ser aplicada profesionalmente. Esta pintura de brillo excepcional, crea una capa muy dura que incluso resiste mejor que el gelcoat a arañazos y golpes. El problema es que para disfrutar de esta ventaja hay que pagar el coste elevado tanto del material como de la mano de obra especializada.


El momento en que se pinta el casco por primera vez suele ser cuando el gelcoat pierde su brillo y pulirlo ya no permite restaurarlo al esplendor original. Esto suele ocurrir primero con los colores oscuros, que se deterioran más rápidamente con la luz ultravioleta del sol. Sin embargo, muchos barcos se pintan prematuramente – en muchos casos, incluso en barcos con 25 años de edad, podemos devolver un brillo muy cercano al inicial si lijamos la superficie de forma un poco más enérgica. Para esto podemos usar una lija muy fina de grano 640, y en seguida otra de grano 800 para finalmente terminar con lija de grano 1200, antes de pulir con cera. Sin embargo, llegaremos a un punto en la vida del barco en la que el estado del gelcoat será tal, que pulirlo ya no será una opción viable.



PREPARAR EL BARCO PARA LA PINTURA


Pintar el barco - reparar casco

Aplicar masilla y lijar para obtener un sustrato uniforme. Para ahorrar tiempo a la hora de pintar,  lo ideal es ir reparando los pequeños golpes nada más ocurran. Foto: Diego Yriarte.


Quien dice que lo más importante para conseguir un acabado perfecto es la preparación de la superficie sigue teniendo toda la razón. Todos los daños superficiales deben ser rellenados con masilla y lijados hasta que el sustrato quede totalmente uniforme. Esto suele ser un proceso por etapas, en el que cada aplicación de masilla y lijado va dando lugar a un resultado ligeramente mejor.
También debemos certificarnos que las capas de imprimación estén bien adheridas y lijadas para que queden lisas y sin marcas de brocha y otros defectos que serian visibles a través del acabado final. Las variaciones en el espesor de la pintura anterior también deberán ser difuminadas para suavizar al máximo la superficie y hacerla lo más uniforme posible.


El paso siguiente es aplicar una imprimación de alto espesor que revele las pequeñas imperfecciones que hayan quedado para poder lijarlas. La ultima etapa de la preparación de la superficie es lijar con lija de grano mediano lo que nos dará un anclaje perfecto para que la pintura. Después hay que limpiar y desengrasar toda la superficie con un trapo empapado en alcohol metílico, acetona u otro producto especifico.



ELIMINAR LAS CAPAS DE PINTURA VIEJA


Pintar el barco - superficie uniforme

Es necesario eliminar completamente la pintura en muy mal estado y lijar antes de volver a pintar el barco, así obtendremos una superficie lisa y uniforme. Foto: Diego Yriarte.


De una forma general, lo más indicado es eliminar completamente la pintura en muy mal estado antes de volver a pintar el barco, de esta forma no corremos el riesgo de aplicar pintura nueva a una capa que no está bien adherida al casco. Desafortunadamente, la mayor parte de los decapantes convencionales no son adecuados para embarcaciones de fibra de vidrio ya que atacan el gelcoat y la estructura subyacente tan eficazmente como la pintura. Mientras que un producto como el decapante Interstrip de la marca International o el Decapante para patentes al agua de Titan solucionan este problema, el lijado mecánico (aliado a medidas adecuadas de control del polvo) sigue siendo la forma más común de quitar la pintura vieja en embarcaciones de fibra de vidrio.


Sin embargo, es casi imposible raspar muchas de las pinturas antideslizantes de la cubierta. Esto no constituirá problema si el revestimiento existente está en buenas condiciones, ya que se puede simplemente limpiarlas y desengrasarlas antes de aplicar las nuevas capas. Sin embargo, si la pintura existente está mal adherida tendremos que removerla. La manera más eficiente de hacerlo es con un decapante adecuado aunque algunos profesionales usen una pistola de aire caliente. Debemos aplicar el decapante con extrema cautela para no causar daños al gelcoat y al laminado subyacentes.



¿CUÁNTAS CAPAS DE PINTURA?


El número de capas de pintura que necesitamos aplicar varía según una serie de factores, especialmente si la nueva pintura es de un color muy distinto del original. Para los perfeccionistas que buscan el mejor acabado, el barco deberá quedar casi perfecto después de la aplicación de la capa de fondo. Llegar a esta etapa desde el cero, puede requerir dos capas de imprimación, seguidas de tres aplicaciones de capa de fondo y luego dos o tres capas de acabado. Sin embargo, si el objetivo es simplemente renovar el acabado de un esquema existente y en buen estado, dos capas de acabado pueden ser suficientes.


Cuando se pinta un barco a pistola, las capas son considerablemente más finas que cuando se aplica la pintura con una brocha o rodillo, así que son necesarias muchas más capas. Sin embargo, las capas aplicadas a pistola secan muy rápidamente, lo que permite aplicar un gran número de capas finas en un intervalo de tiempo determinado.



MÉTODOS PARA LA APLICACIÓN DE LA PINTURA NÁUTICA


El método de pintura preferido de los profesionales, en su gran mayoría, es la pintura a pistola. Sin embargo, este método tiene una serie de inconvenientes para los armadores que se dedican al bricolaje y les gusta cuidar su barco. Para no estar sujeto a los caprichos del clima, es indicado cubrir el barco con plástico tensado sobre una estructura de metal o madera, lo que implica disponer de espacio suficiente, además de suponer un coste adicional. Este método requiere también un alto grado de especialización para evitar descuelgues y goterones. Dependiendo de donde vamos a pintar el barco, debemos proteger con lonas los barcos cercanos, u otros objetos expuestos, para no pulverizarlos, así que más tiempo y más gasto.

Pintar el barco - aplicar el acabado


Los profesionales suelen preferir la pintura a pistola, pero una buena brocha o rodillo pueden ser la opción más práctica cuando queremos pintar el barco nosotros mismos. Foto: Diego Yriarte.


Una buena forma de aplicar el acabado de forma amateur pero con resultados casi profesionales es realizar el trabajo con un equipo de dos personas. El método requiere que una de las personas aplique la pintura con un rodillo de 10cm mientras la otra va pasando la punta de una brocha ancha de forma muy delicada para eliminar cualquier punteado o gasificación dejada por el rodillo. De esta forma logramos una superficie lisa y aunque requiere de mucha mano de obra, si después pulimos toda la superficie, este método rivaliza en resultados con la pintura a pistola, pero sin ninguno de los inconvenientes.


Más información sobre cómo preparar superficies, elegir pintura náutica y pintar un barco en el artículo: Cómo darle el mejor acabado a la obra muerta: pintar, pulir o vinilo



PINTAR CUBIERTAS, TECHOS Y BAÑERAS


El proceso de preparación para pintar cubiertas, techos y bañeras es muy similar al de la obra muerta, aunque hay que contar con más tiempo ya que muchas de las áreas a tratar son pequeñas y no podremos usar una lijadora grande. Del mismo modo, no debemos subestimar el tiempo que vamos a necesitar para aplicar cinta de pintor alrededor de los accesorios, ventanas y otros elementos de la cubierta que hay que proteger.
También debemos tener en cuenta que hay pocos barcos modernos que queden bonitos con pintura antideslizante revistiendo la zona desde la cubierta hasta el techo de cabina. Para que quedemos satisfechos, no solo con la calidad del trabajo pero también con el efecto estético, debemos dedicarle algún tiempo, durante la fase de preparación del trabajo, a la tarea de averiguar qué tipo de pintura es el más apropiado para cada zona de la cubierta y superestructura.


Mientras que muchas partes de la cubierta serán lo suficientemente anchas para que podamos usar un rodillo, usando el método descrito anteriormente, las áreas más pequeñas y más incómodas es mejor pintarlas con un brocha. Una vez más, no hay que escatimar en calidad – un buena brocha nos dará un mejor acabado en menos tiempo.



CÓMO BARNIZAR EL BARCO


Un barco bien barnizado es indudablemente precioso, pero conseguir este aspecto estupendo tiene su precio y eso se suele medir en tiempo, mucho tiempo. La etapa de preparación de la superficie a barnizar se vuelve aún más importante que en el caso de la pintura de la obra muerta y la cubierta, ya que cualquier imperfección será mucho más visible a través del acabado final. El barniz también es más propenso a los daños por heladas y por la luz del sol que la pintura y suele necesitar más capas que los sistemas de pintura normales.

Barnizar el barco - capa, mano

Para que no queden marcas es necesario pintar cada capa en el sentido contrario al anterior. Foto: Diego Yriarte.


Para obtener un acabado los más perfecto posible, debemos aplicar el barniz con una brocha en un proceso de tres etapas. Primero, aplicamos el barniz trabajando en el sentido de la veta de la madera, luego lo estiramos con la brocha en un ángulo de 90º y finalmente borramos las marcas de la brocha con movimientos muy ligeros en la dirección de la veta.


Más información en: Cómo barnizar el barco 



PINTAR EL INTERIOR DEL BARCO


Aunque la mayor parte de la carpintería interior de un barco suele ser barnizada, existen otros acabados, como por ejemplo el lacado y el aceite, que se pueden aplicar particularmente si se trata de un tipo de madera resistente como la teca.


En la mayoría de los casos, la carpintería interior sólo necesitará mantenimiento en áreas específicas que han estado sujetas a daños por el agua, la exposición al sol, o han sufrido arañazos profundos. Aunque es muy probable que el color de la superficie de la madera se vea afectado, no suele ser necesario remover el laminado en su totalidad. En cambio, podemos teñir o blanquear el área dañada consiguiendo un matiz muy similar al de la madera original que queremos restaurar.


Esto se puede hacer mediante el uso de blanqueadores para aclarar una zona que, por ejemplo, se ha oscurecido debido a daños por agua (después de dejarla secar muy bien), o usando tintes para oscurecer la madera. En algunos casos, se puede teñir la madera con café o té fuerte – podemos experimentar con café/té más o menos fuerte hasta obtener el tono que queremos.


El suelo de las cabinas requiere un acabado duradero que resista al desgaste a lo largo del tiempo. Un acabado muy brillante no suele ser lo ideal, ya que puede resultar resbaladizo con mar encrespada; es preferible un acabado mate. No debemos dejarnos tentar por el ahorro escogiendo productos para uso domestico, ya que casi siempre son a base de agua y no resisten bien las condiciones muy húmedas del ambiente marino.



EL ANTIFOULING


Algo que ningún armador podrá evitar es la necesidad de proteger la parte inferior del casco, quilla y timón con una pintura antifouling (antiincrustante) para frenar el crecimiento de los microorganismos marinos. Existe un gran número de patentes antifouling en el mercado, todas ellas formuladas para adaptarse a distintos tipos de barco, usos, zona de navegación y presupuestos así que es importante informarnos de lo que necesitamos o aconsejarnos bien para no malgastar tiempo y dinero.


Recordemos también que todos los tipos de antifouling son tóxicos, así que su aplicación requiere medidas de protección y seguridad personal y el casco no debe ser lijado en seco por debajo de la línea de flotación. Si hemos limpiado el casco adecuadamente con agua a presión al sacarlo del agua y si el antifouling que vamos a aplicar es del mismo tipo del que aplicamos anteriormente, no suele ser necesaria mucha preparación a no ser verificar si hay áreas de descamación o si la pintura se está descolgando. En ese caso haremos las reparaciones necesarias.


Sin embargo, si se han acumulado muchas capas de antifouling a lo largo de los años, es normal que existan algunas zonas en las que la patente ya no está bien adherida al casco y por lo tanto tendremos que removerla. Se pueden utilizar decapantes como Interstrip o Decapante para patentes de Titan Yate para la eliminación de las patentes antiguas, aunque sin duda el mejor método es la limpieza con chorro de soda (sodablaster). En España ya es posible encontrar algunos proveedores de este servicio, que también se usa en coches. Es un método que no suele necesitar más de un día, incluso si se trata de un barco grande. El resultado es un sustrato limpio, liso y uniforme; listo para la imprimación. En la mayoría de los casos el coste de este tipo de limpieza de casco es preferible a la alternativa de hacerlo nosotros mismos ya que nos puede tomar varios fines de semana y además es un trabajo bastante agotador.


Solemos necesitar al menos dos capas de antifouling para proporcionar una protección adecuada, aunque en las zonas más expuestas del casco una tercera capa ayudará a mantener el casco limpio durante más tiempo. La mejor forma de aplicar el antifouling es con un rodillo de mango extensible que la aplicación no sea demasiado incómoda ya que evita que tengamos que ejercitarnos tanto para llegar a todos los puntos del casco. El mango largo también nos ayudará a mantenernos lo más lejos posible de la pintura que es nociva para la salud.


Más información en: Cómo elegir el antifouling



CUIDAR LOS SISTEMAS DE PINTURA MARINA


Pintar el barco

Además de la satisfacción de un barco bonito sabemos que un trabajo bien hecho significa que nuestra inversión está más protegida. Foto: Diego Yriarte.


Un poco de mantenimiento regular puede reducir significativamente el tiempo total necesario para que el acabado se mantenga en buen estado. Es importante reparar los golpes y desconchones tan pronto como sea posible y siempre antes del invierno, ya que las infiltraciones de agua causan más problemas cuando esta se congela.
Un consejo útil es tener siempre a mano un envase pequeño con el acabado de nuestro barco para poder hacer retoques rápidos que nos permitan sellar inmediatamente los pequeños daños.



PINTAR UN BARCO DE MADERA


Los barcos de madera merecen una mención especial, ya que en este caso la pintura es esencial para mantener la integridad estructural del barco y evitar que la humedad (sobre todo el agua de la lluvia) penetre en la madera. Sin embargo, los barcos de madera construidos de forma tradicional sufren procesos de hinchamiento y contracción más intensos que los barcos más modernos. Esto significa que la pintura también tiene que ser flexible – si no, se producirán grietas prematuramente, permitiendo que el agua penetre en la madera.


Así que para los sustratos de madera, es mejor usar pinturas blandas y flexibles. La excepción son los barcos en contrachapado o en listones finos en los que no hay variaciones de volumen.


Si tenemos un barco de madera, no debemos aplazar el mantenimiento del sistema de pintura cuando detectamos un problema – cuanto más tiempo pase, más complicada será la reparación. También no debemos preocuparnos demasiado si nuestros retoques iniciales no quedan estéticamente perfectos – seguramente el barco tendrá mejor aspecto del que tendría al cabo de unas semanas, si no hiciéramos nada y dejáramos el agua penetrar por debajo de la pintura y en la madera.


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