Una turbamulta de regatistas, más bien entrados en años, pretenden ocupar el transalpino Lago de Garda con motivo del Campeonato del Mundo Master de la Clase Olímpica Finn. En concreto la organización del Circolo Vela Torbole teme que más de 350 veteranos y solitarios regatistas colapsen sus instalaciones y si los elementos se descontrolan, hasta las urgencias de los hospitales de la vecindad.

Finns en la playa de Sopot Campeonato del Mundo Master Finn

Bosque de palos en la playa de Sopot, donde transcurrió el Campeonato del Mundo de Finn Masters 2014. Foto: International Finn Association - Robert-Deaves.



Desde hace unos años el movimiento de los finistas veteranos ha mantenido un acelerado crecimiento no solo en Europa, contando con su propio calendario de regatas y un concurrido Campeonato del Mundo que en esta primavera alcanza su séptima edición con más de 400 preinscritos, de los cuales 15 son españoles. La anterior edición se disputó en Sopot, en la costa polaca del Báltico, y reunió  235 participantes. Esta y las cinco citas anteriores han consagrado como gran campeón a Checo Michael Maier, componente de la división Grand Master que agrupa a los regatistas que cuentan entre cincuenta y sesenta años.

Para poder participar en esta peculiar regata es preciso cumplir un par de condiciones, la primera tener el especial temperamento mezcla entre individualismo, competitividad y un punto de masoquismo y haber cumplido más de 40 años, además la Federación Italiana exige un electrocardiograma realizado en prueba de esfuerzo, por si acaso.

Campeonato del Mundo Finn Master 2015 en Kavala, Grecia. Foto: Robert Greaves.

Campeonato del Mundo Finn Master 2015 en Kavala, Grecia. Foto: Robert Greaves.



Según las reglas del Campeonato se establecen clasificaciones por décadas, de 40 a 50 (Master), de ahí a 60 (Grand Master), entre 70 y 80 (Grand Gran Master) y los venerables mayores de 80 encuadrados en el grupo de Leyendas, solo comentar que en este distinguido grupo compitieron a brazo partido una veintena de regatistas.

El barco


El Finn es un barco realmente especial que castiga el cuerpo y moldea el espíritu de aquellos que se ven atrapados en sus garras. Ha creado generaciones de excelente regatistas desde los años cincuenta del pasado siglo y actualmente es el más veterano de los barcos olímpicos y el único puesto que queda para un regatista de buen tamaño y mediana edad.

Finn volcado - Campeonato del Mundo Master Finn

Regatear en Finn ofrece innumerables momentos de felicidad como este; casi has terminado la segunda manga del día, hace frío, estás empapado, te duele todo el cuerpo y al maldito cacharro le da por volcar… Foto: International Finn Association - Robert-Deaves.



Diseñado en el año 1949 por el peluquero sueco Rikard Sarby, para continuar la tradición de anteriores dinghies o botes a vela que participaron en las regatas olímpicas anteriores. Fue seleccionado como barco olímpico ya en los juegos de Helsinki de 1952, donde el propio diseñador fue medalla de bronce, y desde entonces no ha perdido tan selecta categoría.

El Finn ha sabido adaptar a su entorno la acelerada evolución técnica experimentada desde la Guerra Fría de los cincuentas, habilidad que le ha permitido mantener un estado de eterna juventud y, con ella, el estatus de clase Olímpica.

 

Regatistas Finn


A bordo del Finn se ha desarrollado una gran parte de la técnica y la doctrina del deporte de la vela actual. Grandes regatistas de todos los tiempos hicieron evolucionar el barco y la vela en general, comenzando por Paul Elvstrom que ganara cuatro medallas, tres de ellas en Finn, Valentin Mankin, el gran regatista ucraniano, recientemente fallecido que ganó otras cuantas, incluida la de oro en Acapulco 1968. Nombres como Russell Coutts, Jochen Schuemann, John Bertrand y el norteamericano Cameron Lewis, entre otros muchos, forman parte de la historia de la vela y de la clase Finn.

Henrry Sprangue, contumaz finista estadounidense, undécimo clasificado en el mundial del pasado año en Kavas, Grecia y ganador de la Gold Cup en el año 1974, hace solo 42 años Foto: International Finn Association - Robert-Deaves.

Henrry Sprangue, contumaz finista estadounidense, undécimo clasificado en el mundial del pasado año en Kavas, Grecia y ganador de la Gold Cup en el año 1974, hace solo 42 años Foto: International Finn Association - Robert-Deaves.



España tiene grandes finistas: Joaquín Blanco y su primo Josele Doreste fueron primero y segundo en la Gold Cup de Palamós del año 1977. Joaquín sería segundo al año siguiente en Manzanillo, Mexico. Josele ganó la Gold Cup de Kiel en 1987 y Rafa Trujillo la de Cascais en el 2007 y los subcampeonatos de 2003 en Cádiz y San Francisco 2010.

En las regatas olímpicas, Josele sería oro en Seúl 1988, José María van der Ploeg en Barcelona 92 y Rafa Trujillo plata en Atenas 2004.

El dominio británico en las últimas olimpiadas es abrumador en este siglo, se inició con la victoria de Iain Percy en Sydney 2000 y continuó con los tres oros seguidos de Ben Ainslie en Atenas 2004, Pequín 2008 y Londres 2012.

 

La evolución del Finn


Una característica del Finn es que cualquiera puede construirse su propio barco utilizando los materiales que considere oportunos. Durante las primeras décadas de la historia de la clase los barco se construían en madera, bien sea con listones moldeados en estufa, como los excelentes y elegantes Raudaschl, auténticas obras de ebanistería, o en moldeado en frío.

Los mástiles y botavaras originales eran de madera y tenían una inmoderada tendencia a romperse, por lo que resultaba imprescindible acudir a las regatas con, al menos, dos palos. La perfección en el mundo de la madera la alcanzó el gran campeón brasileño Jörg Bruder que construía unos inigualables mástiles, mezcla de spruce y maderas tropicales.

Campeonato del Mundo Master Finn podio 2014 Sopot

Podio del Mundial Finn Master 2014 de Sopot, Polonia; a destacar el par de manos del ganador Michael Maier que son tan grandes que parecen pies. Foto: International Finn Association - Robert-Deaves.



Los aparejos de la época, a pesar de que ofrecían los mismos servicios que los actuales, nada tenían que ver, así como las velas y los tejidos que se utilizaban para confeccionarlas, por ejemplo, las botavaras se machihembraban con los mástiles, atravesándoles, mientras que la función de trapa o retenida la realizaban unas cuñas de madera que solo se podían ajustar antes de la regata.

El resultado era que los barcos eran sumamente duros de navegar y especialmente complicados en las popas con viento, situación en la que se podía volcar con facilidad y como no disponían de doble fondo, lo mínimo que te podía pasar es que te quedaras entre dos aguas.

Para la Regata Olímpica la organización proveía barcos rigurosamente idénticos para todos los participantes, así como mástiles y velas. Más tarde se autorizó, a los participantes, el uso de sus propios aparejos, pero los cascos siguieron siendo iguales.

Esta costumbre confería cierto morbo a la regata puesto que beneficiaba a los que mejor se supieran adaptar al material proporcionado. Por ejemplo el campeón brasileño Bruder, que ganó tres mundiales seguidos, no alcanzó buenos resultados en la Olimpiada.

En los años setenta apareció el plástico y los mástiles de aluminio y los dobles fondos, con lo que el asunto de la flotabilidad se mejoró notablemente. Los mejores materiales en la primera era del plástico fueron los cascos Roga y Vanguard, mástiles y botavaras Needlespar con velas Musto.

Actualmente se ha impuesto la fibra de carbono, especialmente en los mástiles que ha bajado notablemente su peso mínimo autorizado. También el peso de los cascos fue rebajado pero en menor proporción.

La actual configuración, la calidad, eficacia y ligereza de los aparejos hacen que el barco se haya humanizado en ceñida: las velas no se deforman con las olas y las rachas y el perfil resulta siempre más estable, además de la notable reducción en el peso de los mástiles.

En las temidas popas, la gran diferencia está en la técnica de navegación, desde que se legalizó la práctica desmedida del remado.

 

Finn Características


Eslora: 4.50 m

Manga: 1.50 m

Peso: 133 Kg

Vela: 10.20 m2

 

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