El estudio de diseño e ingeniería BYD Group, suma experiencia y actualidad al emplear herramientas de diseño de última generación para crear modelos vanguardistas. Es una empresa ágil, modular, capaz de resolver desde el diseño a la ingeniería. Uno de sus diseños, el BD 56 ha reavivado un antiguo deseo.

56BD_EXTERIOR_Motovelero

El BD56 es un motovelero de altísimas prestaciones en ambas modalidades.



El BD56 es un diseño innovador fruto de un viejo anhelo: disfrutar de la placidez de la vela y la intensidad del motor en el mismo barco. Sobre ésta idea se realizaron una serie de más de 20 modelos analizados mediante tecnología de calculo y predicción, CFD (computational Fluid Dynamics) para determinar el mejor rendimiento a vela y a motor. El resultado fue sorprendente al ofrecer como mejor opción motores fuera de borda. Según los cálculos, con un motor de 200 hp, podría desarrollar 11,5 nudos de máxima, que se incrementaría hasta una máxima de 21 nudos utilizando una doble motorización de 340 hp. La gran ventaja radica en poder montar hélices de alto empuje, utilizar el trim y elevar el motor a la hora de navegar a vela para reducir la resistencia de los apéndices.

El estudio nacido en Barcelona tiene un pasado común de sus socios, tanto Raúl Gonzalo como Tià Simó estudiaron en Southapton; aunque no coincidieron en tiempo pues lo hicieron con menos de una década de diferencia. Raúl, nos recibió en la oficina de Barcelona para contarnos la evolución del estudio hasta la actualidad

Raúl Gonzalo NUVA Yachts MS6

Raúl Gonzalo en la prueba del nuevo modelo de NUVA Yachts, el MS6. Foto: Diego Yriarte.



En la actualidad, el estudio cuenta con una oficina en Barcelona, otra en Palma de Mallorca y una importante red de colaboradores en varios países. Hemos entrevistado a Raúl Gonzalo quien nos ha hablado del BD 56 y de otros proyectos en los que ha estado involucrado.

 

DY: ¿La Universidad de Southapton continúa siendo clave para la náutica?

RG: Haber estudiado allí me permitió trabajar con Daniel Adrieu, en Francia o en las prácticas obligatorias con Luca Brenta, con quien continué trabajando y participé en proyectos como el primer Wally 105” o el Brenta 24, ya desde Barcelona.

 

DY: ¿Cuáles fueron los inicios de BYD Yacht Design Group?

RG: En este sector vamos de crisis en crisis y durante la anterior crisis decidí meterme en la industria automotriz, después de estar seis meses diseñando un difusor de aire para un Seat con un equipo de 4 personas… no era lo mío, pero me di cuenta realmente de lo que era la industria súper pesada. Volví a la náutica en el estudio de Marcelo Pena con el que estuve mucho tiempo diseñando muy buenos proyectos y allí conocí a Tià Simó, era un momento en que los proyectos eran cada vez más grandes, barcos de 20, 24, 30 metros de eslora.

 

DY: ¿El primer encargo que recibieron fu el refit del "Matamua" un motovelero de 37 metros de eslora del cual se enamoró la Baronesa Thyssen, era una intervención parcial y acabó en un refit de casco pelado por dentro y fuera, y volver a empezar, ¿cuáles fueron las limitaciones?

Matamua: La reforma del barco de la Baronesa Thyssen fue el punto de partida del estudio.

Matamua: La reforma del barco de la Baronesa Thyssen fue el punto de partida del estudio.



RG: En el Matamua utilizamos nuestras herramientas habituales de diseño 3D hasta su límite imaginable y al acabar nos dimos cuenta que íbamos mal. Comenzamos a investigar qué usaban otras industrias y llegamos a los programas paramétricos, no son más de cinco, pero entre ellos se reparten la aviación y automoción. También nos dimos cuenta que entramos en otro mundo. Dentro de los programas que habíamos visto sabíamos que CATIA era el mejor pero no podíamos pagar el precio de la licencia. En ese momento Dassault Systèmes (creadores de CATIA) creaba un departamento dirigido por un ingeniero naval orientado a crear una serie de aplicaciones y herramientas específicas. Nos visitaron, quedamos encantados y nos propusieron pagar lo que teníamos pensado pagar por otro programa y nos convidaban a utilizar el programa como diseñadores. Nos comentaron que Beneteau y Jeanneau, ya utilizaban el programa; aunque posiblemente en fase de pruebas pero que aun no había ningún estudio de diseño y si nos interesaba desarrollábamos esta serie de aplicaciones juntos.

 

DY: El primer proyecto en el que utilizaron CATIA fue el del "Don Giovanni"un antiguo remolcador de 27,1 metros de eslora por 7 de manga y 350.000 kg de desplazamiento, al que se le realizó una reforma que hiciera posible la navegación de placer. ¿Fue una experiencia positiva?

RG: Fue un proyecto muy bonito, pero ahí nos dimos cuenta donde nos habíamos metido, para lo bueno y para lo malo. Junto a Jeanneau y Beneteau teníamos que crear lo que tenía que ser CATIA en la náutica. Un día, el fichero del proyecto no se habría, fue un gran susto, nos dimos cuenta y tuvimos que desarrollar conjuntamente un protocolo y fue una experiencia muy buena, a partir de aquí… ¡Un auténtico festival! Porque es una herramienta que te permite hacer lo que quieras, si se pueden hacer coches y aviones, imagínate lo que se puede hacer en barcos. Dibujando las geometrías 3D y realizando los moldes por control numérico, hablamos de un margen de error de micras.

BYD Group Don_Giovanni

La reforma del “Don Giovanni” consistió en transformar en barco de placer un remolcador de 1942 y 27 metros de eslora.



 

DY: Solo faltaba un promotor.

RG: Y apareció. Un promotor alemán estaba montando en Dubai, un astillero de última tecnología. En poco más de tres años en el estudio teníamos 20 personas trabajando en exclusiva para ese astillero con diseños de 5 a 40 metros de eslora. Ni veíamos España, nos la pasábamos viajando entre Dubái, Inglaterra y Holanda.

Estábamos construyendo un 70 pies de motor, un Open 60 de crucero, un 24 metros, un 44 metros para un jeque… No dábamos abasto. Hasta habíamos arrancado un proyecto de viviendas unifamiliares de alto standing para Abu Dhabi, una ciudad flotante de 5.000 viviendas. Todo en materiales compuestos y alta tecnología, íbamos directo a la Luna, cuando de repente, el promotor alemán de todo el proyecto comenzó a hacer cosas raras y terminó detenido en Dubái. Y se acabó, justo en el 2007, al comienzo de una nueva crisis, de un día para otro, se paró el mundo.

 

DY: Al menos les ha quedó una experiencia inmensa y buenos contactos.

RG: Tuvimos que reducir personal a mínimos y salir de nuevo al mercado. Nos salieron algunos proyectos pero no se llegaban a construir y decidimos construir nosotros mismos uno de esos diseños. Un barco pequeño, de cuatro metros con motor de 15 cv. Buscamos socios aquí, pero fue imposible y contactamos con un astillero de China con el que llegamos a un acuerdo de construcción con nuestra marca y nació V2. A punto de comenzar la construcción, en España se cambió la legislación y la eslora máxima para pilotar sin titulación pasó a ser de cinco metros, por lo tanto el proyecto se modificó para dar nacimiento a la V2 5.0.

barco a motor V2 5.0

El V2 5.0 es el primero de los proyectos que desarrollaron como marca propia.



 

DY: ¿Además de V2 también diseñan para otros astilleros?

RG: Tuvimos mucho trabajo con nuestro V2, arrancar una marca, una producción, el control de calidad, porque a día de hoy hemos logrado un producto de calidad pero no ha sido fácil. También, hemos tenido oportunidad de diseñar para ARESA varias embarcaciones de uso militar, semirrígidas, con motor intraborda y propulsión jet, un Landing de 24 metros y otras, y así demostrado que podemos muy dignamente entrar en la parte profesional, no solo de recreo. Pero lo que nos gusta es la náutica y a mí en particular los barcos de vela. Y estamos muy contentos de haber iniciado una relación con el astillero Swiss Catamaran, para el que hemos diseñado un 65 pies y remodelado un 45 pies, con la idea de continuar diseñando otros modelos.

Por otra parte, hace muy poco en el Salón Náutico de Palma, se ha presentado el NUVA MS 6, un novedoso motovelero de 6 metros de eslora que dará que hablar.

BYD Yachts ya había colaborado en el diseño de interiores para el astillero suizo.

BYD Yachts ya había colaborado en el diseño de interiores para el astillero suizo.



DY: ¿Cuáles son los diseños tecnológicamente más avanzados en los que están trabajando ahora?

RG: Posiblemente lo más avanzado; aunque no definitivo, digamos un “estado del arte” es un proyecto para un cliente suizo, un barco de motor de 20 metros de eslora de propulsión totalmente eléctrica, con el desafío de llegar a los 20 nudos, que a día de hoy no se ha hecho en un barco de este tipo y por eso no podemos aun mostrar nada. Los motores diesel continúan ofreciendo mayor rendimiento pero este es un concepto muy innovador.

motor del BD56

El BD56 y detalle de la solución de propulsión disponible para este motovelero: un fueraborda de 200 hp (máximo 11,5 nudos) o dos fuerabordas de 350 hp (máximo 21 nudos).



Y otro proyecto del que se ha hecho eco la prensa es el del BD 56, que nace hace muchos años con un armador que le gustaba navegar a vela pero le daba rabia tener que arrastrarse cuando no había viento. Es un proyecto muy especial al que le hemos dado muchas vueltas y las sucesivas crisis retrasaron… En 2009 ganamos el primer premio del MYDA (Millenium Yacht Design Award). A día de hoy no existe un barco que resuelva eficientemente esta cuestión. Nosotros hemos hecho mucho inca pié en optimizar la motorización valorando alternativas y la conclusión es utilizar fueraborda. Es un diseño radical, con la previsión de hacer 20 nudos a motor y 9 nudos de media navegando a vela, e incorporar todos los gadgets que tenemos en mente y esperamos tenerlo pronto.

Más información sobre BYD Group, BD56, Nuva Yachts y V2 Boats

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