La Christmas Race de Palamós sigue gozando de excelente salud, en esta su edición 39 han participado 293 barcos de una veintena larga de países de los cuales 163 eran de tripulaciones juveniles, encuadrados en las Clases Olímpicas, menos las tablas y el catamarán, además de tripulaciones juveniles en 420 y 29er.



Gaes Palamos Christmas Race 2014 420 mujeres

La flota femenina de 420 completando un tramo de popa. Foto: Alfred Farré.


Especialmente los regatistas nórdicos están encantados del clima local que siempre está bastantes grados por encima de las temperaturas máximas en sus países de origen.


EDICIÓN 2014


En esta edición el Club de Vela Palamós y el Club Náutico Costa Brava, organizadores de la regata, han recibido el apoyo de los Centros Auditivos GAES, patrocinio que viene muy bien a esta austera y eficaz organización capaz de realizar excelente regatas con presupuestos mínimos.



Gaes Palamos Christmas Race 2014 Salida Finn

Finn: La clase fundacional reunió un interesante flota. Foto: Alfred Farré.


En la fundacional Clase Finn, con 28 participantes, se impuso el húngaro Zsombor Berecz, con tres primeros sobre cinco pruebas, seguido por el croata Milan Vujasinovic y el portugués Frederico Melo, con el gaditano Pablo Gutian, primer español, de cuarto.


Entre los chicos de 470, con 37 barcos en regata, dominio francés con Nicolas Charbonnier - Nicolas Le Berre de primeros y Guillaume Pirouelle - Valentin Sipan segundos. Los españoles Jordi Xammar y Joan Herp fueron los terceros. Las chicas de 470 reunieron 21 barcos. Bárbara Cornudella Ravetllat y Sara López Ravetllat fueron segundas a un solo punto de las francesas Maelenn Lemaitre - Aloise Retornaz.



El vencedor en Láser fue Joaquín Blanco Albalat, que continúa la saga iniciada por su padre, Campeón del Mundo de Finn. Foto: Albert Farré.

El vencedor en Láser fue Joaquín Blanco Albalat, que continúa la saga iniciada por su padre, Campeón del Mundo de Finn. Foto: Albert Farré.


El Láser olímpico fue la clase más numerosa con 43 participantes y victoria de Joaquín Blanco Albalat, medio canario medio palamosino, que se impuso con autoridad sobre los franceses Eliot Merceron y Antony Munos, segundo y tercero. En el Radial de chicas dominaron las polacas con Agata Barwinska de primera. La veterana Monica Azón fue la primera española en el puesto sexto.


Dominio de los hermanos Alonso en 49er, con una buena renta de puntos sobre los italianos Stefano Cherin - Andrea Tesei. En el juvenil 29er victoria de los eslovacos Peter Lin Janezic - Anze Podlogar, con las hermanas Muntaner en el segundo puesto.



Gaes Palamos Christmas Race 2014 Aparejando en la calle.

Aparejando en la calle. Foto: Alfred Farré.


La clase 420 Juvenil, con 45 barcos de chicos y 23 de chicas y una docena de países representados, fue una de las más animadas. En la clasificación femenina victoria de las hermanas Carmen  y Julia Dávila Ponce De León Pareja. La victoria en la clasificación masculina fue para los palmesanos Marc Llado Durán y Javier Gonzalez Rotger.


HISTORIA


La Christmas Race  comenzó su andadura en el Real Club Náutico de Barcelona como entrenamiento para la clase Dragón a finales de los sesenta, más tarde pasó a Arenys de Mar y para la clase Finn y FD y pocos años más tarde se perdió, entre otras cosas, por las difíciles condiciones meteorológicas de dicho puerto.


En Palamós se estableció la Escuela Nacional de Vela, germen de todo el éxito olímpico de la vela española que aún perdura y modelo que deberían haber seguido los Centros de Alto Rendimiento posteriores, que se empeñaron de hacerse edificios y otras desmesuras varias.



Paul Maes Gaes Palamos Christmas Race 2014

El gran entrenador Paul Maes, ya jubilado, no se pierde la regata que ayudó a crear. Foto: Alfred Farré.


La Escuela Nacional de Vela de Palamós contaba con un piso alquilado, con dormitorios comunales en literas y una oficina, un galpón en la zona portuaria y una lancha Tintorera del astillero Orozco que navegó décadas, además de la hospitalidad del Náutico Costa Brava. Con estos elementos y la dedicación de grandes profesionales como Paul Maes o José María ‘Chema’ Benavides este centro se convirtió en pocos años en un referente para la vela olímpica mundial, de tal manera que muchas clases querían celebrar sus campeonatos continentales o mundiales en Palamós, lo que generó notables ingresos a la ciudad y la comarca.



José María Benavides

José María 'Chema' Benavides, director del equipo olímpico español, celebra la medalla de plata en la clase 470 con Natalia Vía-Dufresne (a la derecha) y Sandra Azón en Atenas 2004. Foto: EFE.


Ya con el embrión del nuevo equipo olímpico impulsado por Miguel Company instalado en Palamós dentro de la Escuela Nacional de Vela, este lugar pasó a ser una especie de centro de operaciones de la vela olímpica española puesto que allí se encontraban Paul Maes, el nuevo entrenador, Chema Benavides, Toño Gorostegui y Alejandro Abascal entre otros regatistas y técnicos. Las ventajas eran claras, además del excelente campo de regatas y entrenamientos que es la bahía, la proximidad con la frontera francesa facilitaba los desplazamientos al circuito internacional de regatas


Tras los Juegos Olímpicos del 72 la vela olímpica española ya contaba en el concierto internacional. Alejandro ‘Jan’ Abascal y Chema Benavides empezaron a navegar en Flying Dutchman (FD) y a lo largo de la temporada de 1975 comenzó a fraguarse la idea de realizar una concentración o entrenamiento competitivo en Palamós a final de año. La cosa cuajó y un buen grupo de los mejores barcos y tripulaciones del momento aparecieron por el puerto ampurdanés dispuestos a aprovechar un excelente hueco en el calendario de regatas.



Alejandro Abascal y Miguel Noguer

Alejandro Abascal y Miguel Noguer, oro en la clase Flying Dutchman en Moscú 1980, con los irlandeses Wilkins y Wilkinson (plata) y los gemelos húngaros Detre (bronze). Foto: COI.


Por entonces el FD era algo muy familiar de tal manera que muchas parejas de hermanos formaban tripulación, varios de estos casos estuvieron presentes en esta primera edición de la Christmas Race ya en Palamós; casos como los franceses hermanos Pajot, los holandeses Vollebergt o los alemanes Diech o sus primos los Batzill que dominaron el panorama de esta difícil y elegante clase durante muchos años.


Sin ir más lejos Albert Batzill ganó cuatro mundiales de la clase compatibilizándolos con su profesión de moderno criador de vacas lecheras cerca de Friedrichshafen, (puerto lacustre y ciudad de profunda tradición aeronáutica en Baden-Wurtemberg), ramo en el que también fue un aventajado y eficaz precursor y uno de los primeros ganaderos en deleitar a los rumiantes con música clásica, lo que incrementaba la productividad de los mismos hasta un 15%, especialmente cuando les interpretaban a Mozart.


En España se inició una seria aproximación a la clase con la tripulación formada por Alejandro ‘Jane’ Abascal y Chema Benavides, este último muy conocido ya en el circuito internacional de las Clases Olímpicas.


Las primeras Christmas culminaban con una comunal cena de Fin de Año, costumbre que tuvo que abandonarse pronto por los desacatos fomentados por la alegría del momento. Lo cierto es que en pocos años ningún restaurante de la zona se arriesgaba a recibir a tan selecto grupete.


En poco tiempo la nómina de clases se aumentó al Finn, 470 y demás Clases Olímpicas de por entonces. Para los nórdicos los días de tramuntana, con sol y un frio pelón eran una auténtica delicia y se les podía ver endulzando los barcos después de la regata descalzos y en pantalón corto, para asombro de los naturales del país.



Cunillera GAES Palamos Christmas Race 2014

La Cunillera, el histórico barco de comité del Club de Vela Palamós, no se ha perdido ninguna de las 39 ediciones de la Christmas Race. Foto: Albert Farré.


Cuando Barcelona presentó su candidatura para organizar los Juegos de 1992, la Christmas Race recibió un importante impulso por parte de la Real Federación Española de Vela y ya en el año 1985 participaron todas las Clases Olímpicas, dentro del plan de preparación para Barcelona 92 que se inició antes de que el COI asignara dicha edición de los Juegos a la Ciudad Condal.


Desde entonces la Christmas Race ha seguido celebrándose con regularidad y gran éxito. Tripulaciones olímpicas de todo el mundo acuden a la cita ampurdanesa y muchos alargan su estancia navideña para realizar entrenos privados. Palamós y su excelente bahía siguen teniendo gran prestigio entre los regatistas de todo el mundo, prestigio que se transmite de generación en generación.


Más información sobre la GAES Palamós Christmas Race


 

 

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