La Mini Transat es una regata transatlántica en solitario que suma 4020 millas en dos etapas navegadas en embarcaciones de 6,5 metros de eslora. Pilar Pasanau encara por segunda vez este reto; aunque, su visión apunta a perseguir el horizonte en una circunvalación como la Barcelona World Race o la Vendée Globe.

Pilar Pasanau Sanpaquita

Pilar Pasanau a bordo del 'Sampaquita', el barco con que enfrentará la Mini Transat en septiembre de 2015. Foto: Diego Yriarte.



La regata Mini Transat fue creada en 1977 por el británico Bob Salmon en busca de una opción de presupuesto asequible en contraposición a los desmesurados proyectos transatlánticos de la época. La consigna: un barco de 6.50 metros de eslora máxima, para un solo hombre o mujer, con la única ayuda de un sextante.

Desde entonces, la regata ha cambiado de recorrido pero ha mantenido su periodicidad bianual y su espíritu íntegros. En la actualidad se divide en dos clases: los barcos de serie y los prototipo, un verdadero banco de pruebas de diseños vanguardistas. De hecho, fue en esta clase en la que se probaron las primeras quillas basculantes.

Pilar Pasanau Sampaquita

El 'Sampaquita' - La construcción en carbono resulta en un barco ligero y rígido que, combinado con la quilla pendular, permite un aparejo muy potente. Foto: Diego Yriarte.



Pilar, es Marina Mercante y su vida es el mar. En el 2013 fue su primera participación, de la que aprendió mucho, muchísimo, principalmente aprendió de ella misma, cuerpo, mente y resistencia. En un blog cuenta los pasajes más importante de su experiencia, como éste: “No paro de tener viento de 30-35 nudos con roles constantes, lluvias fuertes que me quitan toda la visibilidad y ya llevo así dos días. Las maniobras me han dejado agotada... He tenido una alucinación... una gran mano que sale de la mar me quiere coger…”

Es un placer llevar la caña de este barco, sensible pero de rumbo estable, con Garbi, el viento térmico de Barcelona, de apenas 6, 8 nudos y una ligera marejadilla… es imposible imaginarlo pinchando olas y chubascos.

 

Diego Yriarte: Pilar, cuéntame del “Sampaquita”, tu nuevo barco.

Pilas Pasanau: El barco es un prototipo que diseñó Marc Lombard, fue construido en 1999 y no hay otro igual. Los prototipos son barcos bastante difíciles de llevar y muy técnicos de hecho; tiene quilla basculante, pese a que la maniobra se realiza con poleas que ayudan mucho a hacer fuerza, es una maniobra, para mi, agotadora. Además he de mover todos los pesos dentro del barco que ayudan a adrizar y a que el barco aguante mas tiempo en rumbo. También lleva orzas anti-deriva que en cada virada he de cambiar. Ahora tengo más práctica y me anticipo a las maniobras lo que me ayuda a hacer menos fuerza. Para mi es un barco mágico.

Pilar Pasanau Sanpaquita

Los “Prototipos” son el banco de pruebas de nuevos diseños, materiales y tecnologías que luego llegan a los barcos de serie. El 'Sampaquita' es el barco con el que Bruno García quedó décimo en la edición 2013 de la Mini Transat. Foto: Diego Yriarte.



 

DY: ¿Cómo te anticipas a las maniobras?

PP: Antes de hacer una virada la quilla está a barlovento, entonces la dejo caer por gravedad hasta que llega al medio y cae un poco y después de virar vuelvo a subirla a barlovento con la ayuda del winche. Después paso los pesos otra vez a barlovento.

 

DY: En una regata tan larga no hay muchas viradas pero en el momento de la salida sí, ¿cómo lo haces?

PP: En la salida pongo la quilla al medio y no toco las orzas pero después de la salida, cuando establezco un rumbo, subo la quilla a barlovento y coloco la orza de sotavento. La salida me cuesta mucho esfuerzo, pero luego amarino el barco, coloco los pesos y comienza a correr. En la Mini Transat intentas conservar la energía y hacer la mínima maniobra posible. Es como una maratón, un tema más mental que físico.

 

Pilar Pasanau

Las orzas anti-deriva actúan al pendular la quilla a barlovento. Foto: Diego Yriarte.



 

DY: ¿Las dos etapas son muy diferentes?

PP: Sí, la primera parte son 1250 millas de Douarnenez a Lanzarote donde hacemos una parada técnica. Es una etapa muy difícil, porque hay que cruzar el Golfo de Vizcaya que tiene una meteorología muy complicada, la ola viene cruzada y cuesta de pasar. He de correr lo máximo posible pero pensando en la segunda parte. Es una etapa corta pero intensa. Lo más importante es mantener la posición, vigilar a los competidores pero más aun los mercantes, los objetos a la deriva, los pesqueros. A la altura de Finisterre, en la costa de Galicia, nos hemos de separar de la costa porque hay mucho tránsito de mercantes y pesqueros.

La segunda etapa es de Lanzarote a las Islas Guadalupe y son 2.770 millas. Después de Lanzarote vienen los Alisios en los que hay muchos chubascos y el viento puede cambiar muy rápido y es necesario cambiar el spi poner uno más pequeño o más grande. Me interesa mucho tener el barco controlado, sí que quiero correr, pero no pasarme para no romper nada y asegurarme acabar la regata.

 

DY: ¿Aparte de la mayor qué velas llevas?

PP: En proa llevo cinco velas diferentes, el Solent que es una vela para navegar en ceñida y en rumbos un poco abiertos. El Gennaker, para poco viento, que va amurado en el botalón con el stay volante y es válida para rumbos entre ceñida abierta y un través. A partir del través ya puedo comenzar a izar los spinnaker. Entre el través y el largo cerrado pongo un Código 5, que también lo utilizo con mucho viento. Y a partir del largo tengo dos spi, uno mediano de 60 metros cuadrados y uno que tiene 8 metros cuadrados más que el medio, pero se nota.

 

Pilar Pasanau Sampaquita

El botalón de los “Proto” es más largo que en los barcos de serie y permite pasar el spi con menos riesgo de enredarlo en el stay. Foto: Diego Yriarte.



 

DY: ¿Cómo es el día a día en este tipo de regata?

PP: Antes dormía en tramos de 20 minutos, pero la experiencia me dice que mi cuerpo necesita descansar más. Cuando esté lejos de la costa he de intentar dormir dos o tres horas seguidas para recuperar, porque si duermo menos acumulo fatiga y acabo teniendo alucinaciones. Intentaré, en un día normal, si puedo, dormir entre 6 y 8 horas en total y comer cada tres horas, no mucho pero variado. Por otra parte, controlo mucho la meteorología. Cada día la organización nos envía partes por BLU. La escucho, la apunto, también la grabo y si en ese momento no la puedo escuchar la escucho y la apunto luego. Estudio la carta de navegación y traslado los datos de la meteo, donde está situada la alta presión, la baja y evalúo que es lo que puede pasar, si el viento aumentará o no. Si tengo algún compañero cerca intento ver si lo puedo pasar o no. Luego, controlo el estado del barco, el estado de las drizas, principalmente la de spi que soporta mucha carga, suelto un centímetro para cambiar el punto de esfuerzo en la polea. Miro mucho el barco, que no haya ninguna grieta o reparación de alguna vela.

 

Pilar Pasanau descansando a bordo

A la izquierda la quilla y el aparejo que permite moverla. A la derecha. Pilar, en su posición de sueño. Foto: Diego Yriarte.



 

DY: ¿Qué comida llevas?

PP: La comida es un tema muy particular. Llevo comida en latas y liofilizada, pero mi estómago no tolera comer día a día esta comida, entonces intento llevar mucha fruta, que la compro antes de salir y lo más verde posible que se irá madurando al pasar los días. Cada día intento comer una fruta fresca y un yogurt que los guardo en la sentina que es casi como una nevera. Lo que intento es variar lo que como, dentro de lo posible como cada día algo distinto, inclusive considero cambiar de marca de comida para no repetir. Llevo mucha agua y cada vez que entro a la cabina intento beber un poco. En principio llevo unos cien litros de agua. Voy haciendo cálculos del consumo y a medida que me acerco a la meta si tengo demasiado agua la uso para ducharme o lavarme la cabeza, que se agradece.

 

DY: ¿Qué instrumental de navegación llevas?

PP: Solo está permitido llevar GPS para tener una posición y navegar sobre una ruta. Cada día marco la posición en la carta junto con la meteo. Llevo dos GPS, el fijo y uno de respeto a pilas.

 

DY: Uno de los puntos clave es el piloto automático, ¿cómo está equipado el Sampaquita?

PP: Llevo dos pilotos automáticos uno hidráulico, interior, que actúa directamente sobre la mecha y que consume mucho pero es muy fiable cuando hay mala mar y el otro que es mecánico que actúa sobre la caña y lo uso cuando hay viento estable y no hay mucha ola. También llevo uno más pequeño de respeto.

Si no hay ola en ceñida, trimo las velas y llevo la caña y en popa, yo trimo las velas continuamente y el piloto lleva la caña. Y la energía a bordo la recargo con placa solar o una pila de metanol.

 

DY: ¿Pilar, porqué la Mini Transat?

PP: La Mini es el reto de cruzar el Atlántico con la embarcación de regatas oceánicas más pequeña, pero también es un paso previo para retos mayores, para la Barcelona World Race, que es mi próximo objetivo, o para la Vendée Globe que es un gran sueño.

 

Más información sobre Pilar Pasanau en su web y en Facebook

 

 

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