Si bien es verdad que un buen marinero navega en cualquier época del año, a la práctica, la realidad es que la mayoría de armadores dejan de hacerlo cuando se acaba el buen tiempo. Si usted es uno de ellos, es el momento idóneo para sacar su barco del agua y prepararlo todo para invernarlo, ya que la temporada estival finalizó hace ya varias semanas y el invierno está a la puerta de la esquina.

Aunque no piense volver a navegar hasta el año que viene, no es aconsejable que se olvide totalmente de su barco. Invernar una embarcación es sinónimo de proteger su inversión. De lo contrario, cuando llegue la primavera, volver a navegar le podrá salir bastante caro.

barco varado cubierto con lona

Asegúrese de que el barco está debidamente cubierto.



La varada

Es imprescindible endulzar completamente obra viva, obra muerta, cubierta, maniobra y aparejos de todo tipo, utilizando, a ser posible, una buena máquina de agua a presión. En la obra viva es preciso eliminar cualquier presencia orgánica, algas, caracolillo y demás. Tendremos especial cuidado en dejar perfectamente limpios ejes, hélices y arbotantes, así como grifos de fondo, tomas de agua y ánodos de sacrificio.

Más información sobre: Mantenimiento: Hélices

1. Asegúrese de que su barco está protegido


La prevención de potenciales daños es el aspecto más importante a la hora de invernar un barco. Si el barco está a flote asegúrese de que lo tiene en una zona abrigada, con bastantes defensas para poder protegerlo de los temporales más fuertes. Es aconsejable duplicar las amarras ya que, si una se rompe, quedará otra lista para sustituirla.

Si el barco está fuera del agua, el varadero deberá sostenerlo de forma segura, preferiblemente en una cuna, sobre todo si se trata de un velero. Otra opción podría ser sobre caballetes y tacos. En cualquier caso, asegúrese de que las lonas que lo cubran no están amarradas a dichos caballetes. En zonas expuestas, es conveniente desmontar los mástiles de los barcos a vela ya que el efecto del viento en el aparejo, en algunos casos, es suficiente para volcarlos, particularmente con temporales especialmente fuertes. También se debe recoger todo el material textil cómo capotas, biminis y velas. Además de reducir los efectos del viento estos cuidados evitaran deterioros y prolongaran la vida estos equipos.

2. No deje tareas para la primavera


Al final de la temporada, puede ser tentador recoger el barco y no preocuparse por él hasta la primavera siguiente. Sin embargo, esta es una conducta arriesgada, ya que se pueden producir daños y problemas varios que podrían afectar el comienzo de la siguiente nueva temporada y que pueden fácilmente significar gastos innecesarios.

Arreglar a tiempo lo que se estropeó, aparte  de evitar problemas potenciales, tiene algunos beneficios a la hora de poner el barco a punto en primavera. Además, los mecánicos, veleros, carpinteros, pintores y otros especialistas no tienen mucho trabajo en otoño, ni a principios de invierno, así que podrán fácilmente ocuparse de lo que necesite. Incluso puede que consiga un descuento. Sin embargo, si retrasa su cita hasta la primavera es posible que estos contratistas no puedan cumplir sus plazos.

Hombre haciendo mantenimiento de motor en un barco

El motor es uno de los elementos del barco a los que más atención hay que dedicar.


3. Cuide su motor


Este es quizás el elemento más importante al que se necesita dedicar especial atención. Asegúrese de que ha puesto un anticongelante adecuado en el sistema de refrigeración interno y de que ha enjuagado bien las zonas donde le ha dado el agua salada del mar, ya que es dañina. También es aconsejable llenar totalmente el depósito de gasoil para evitar la condensación. Las bacterias del diesel que obstruyen los filtros con tanta facilidad proliferan si hay agua en el depósito.

También es recomendable aprovechar la ocasión para realizar el mantenimiento anual del motor, cambiando el aceite y los filtros tanto del aceite como del combustible. De esta forma, el motor queda listo para la primavera y beneficiará la protección del nuevo aceite.

Lo ideal sería verificar también si es necesario efectuar otros trabajos de mantenimiento en el motor. Empiece por chequear si hay desgaste en el buje que sostiene el eje de la hélice, en el arbotante o en el tronco de eje. El buje debe estar bien ajustado al eje de la hélice, pero si hay más de 1 mm de movimiento cuando el eje se mueve arriba y abajo o hacia los lados, deberá ser sustituido.

hélice de barco

¿Hay daños en la hélice?



La hélice también debe ser examinada. ¿Tenemos daños en los bordes de las palas? ¿Encontramos áreas donde el metal presenta un color rosáceo? Si es así, es una señal de dezincificación debido a una protección anódica inadecuada. Hay que verificar también que la hélice, si es plegable o de paso variable, funcione bien para repararla o sustituirla si es preciso.

Más información sobre: Mantenimiento del barco: Invernaje del motor fueraborda

4. Revise los equipos eléctricos


Las baterías son fáciles de conservar, pero se estropearan si no se mantienen durante el invierno. Lo ideal es cargarlas cada mes, a no ser que disponga de un cargador de baterías que se puede dejar conectado permanentemente. Se puede usar también un panel solar pequeño que sea suficiente para mantenerlas cargadas al máximo y reponer la autodescarga que se produzca.

Asimismo, verifique que todos los equipos eléctricos funcionan. Si no ha navegado de noche en los últimos tres meses puede no haber notado si hay bombillas fundidas o incluso luces de navegación que no funcionan.

5. Mantenga el interior del barco fresco y seco


Si el interior no se mantiene seco durante el invierno, el moho puede crecer rápidamente estropeando tapicerías y maderas. Si tiene acceso a alimentación eléctrica, un deshumidificador es sin duda la mejor opción. Busque un modelo que esté concebido para uso náutico. Sino, sería fundamental garantizar que haya ventilación suficiente para mantener el barco aireado. Las puertas de las cabinas y otros compartimientos deben quedar abiertas si es posible y los colchones y cojines se deben poner de canto para que se ventilen bien.

Si el barco tiene tendencia a desarrollar condensación y moho durante el invierno, lave todas las superficies expuestas con un producto anti-moho. Sin embargo, esto no debería ser necesario en un barco bien ventilado. Vacíe totalmente los depósitos y circuitos de agua dulce.

6. Verifique la estructura


Revise el casco y otras superficies por si hay arañazos o grietas. Cualquier daño debe de ser evaluado para ver a qué profundidad penetra en la estructura abriendo la grieta en V con un cincel afilado. Si el daño no va más allá del gelcoat, una reparación cosmética con gel del mismo color es suficiente. De lo contrario, si el daño alcanza a la fibra, hay que hacer una reparación profesional. No hace falta decir que es mejor concertar estos trabajos de mantenimiento antes de las prisas de la primavera cuando toda la gente quiere tener sus barcos listos para navegar.

Si las fijaciones de la maniobra u otros equipos de la cubierta producen filtraciones, además de permitir que el agua penetre en el interior del barco, la madera o el núcleo de espuma de la cubierta pueden dañarse. Esto comprometerá la integridad de la estructura, por eso es bueno desmontar las piezas deterioradas y recolocarlas aplicando un sellador-adhesivo adecuado.

verificando las costuras de la vela

Verifique si hay desgaste en las velas


7. Compruebe que las velas no tengan desperfectos


Verificar si hay pequeños fallos o desgastes en las costuras, cortes, roces y rasgaduras en el tejido mientras navega es ideal, ya que los daños más mínimos se ven bien contra el sol. Al recoger las velas, fíjese en particular en las zonas de mayor roce y tensión cómo el área del puño de driza, el puño de amura y el puño de escota y también en la baluma, las fundas de los sables y los parches. Si hay varias pequeñas áreas con problemas, marque cada una con cinta, para que el velero las encuentre con facilidad.

Más información sobre: Consejos para el mantenimiento de las velas

8. Preste atención a la maniobra y la cubierta


Winches de barco

Verifique la maniobra de cubierta y haga las reparaciones necesarias



Asegúrese  de que todos los equipamientos de la cubierta funcionan bien y con suavidad. Este es el mejor momento para decidir cualquier modificación que quiera hacer durante el invierno, tanto en el diseño de la cubierta como en los equipos – es mucho más fácil decidir exactamente lo que es necesario cuando la experiencia de navegar el barco aún está fresca en la memoria.

Si hay algo que necesite reparación, cómo los winches, hágalo de inmediato.

Hombre subiendo a un mástil

Retire las drizas e inspeccione el aparejo


9. Examine el aparejo


Las drizas, escotas y otros cabos se cubren de suciedad y sal durante la  temporada, así que se deben quitar y lavar en agua dulce. Pasar un cabo de guía si es necesario. Examine los cabos para detectar roces y otros daños y sustitúyalos, o invierta su sentido si es posible.

Es aconsejable hacer un examen total del aparejo. Dedique especial atención a las zonas alrededor de las piezas vitales, como cadenotes incluyendo los terminales prensados de la jarcia, base de las crucetas y otros elementos del aparejo. Se debe comprobar que los extremos de las crucetas estén suaves. Verifique que las roldanas de la driza funcionan bien y lubrifíquelas con un spray de silicona.

10. Compruebe el equipo de seguridad y emergencia


Mano sujetando radiobaliza

Verifique el equipo de seguridad.



Compruebe todo el equipo de seguridad y emergencia. Verifique las fechas de caducidad de los cohetes y radiobalizas y reserve cita para hacer el mantenimiento de la balsa salvavidas y de los chalecos. Se debe comprobar que las líneas de vida y los cabos de arnés no tienen roces. Si las líneas de vida tienen más de 5 años, se deben reemplazar debido a la degradación producida por los rayos UV.

Escrito por: Rupert Holmes
Rupert Holmes has more than 70,000 miles of offshore cruising and racing experience, in waters ranging from the North Sea to the Southern Ocean and Cape Horn. He writes about all aspects of boat ownership and marine travel, including destinations, seamanship and maintenance, as well as undertaking regular new boat and gear tests. He currently sails around 5,000 miles per year and in the past couple of seasons has cruised from the UK to the Azores, as well as winning his class in the 2014 two-handed Round Britain and Ireland Race. He also owns two yachts, one based in the Mediterranean and the other in the UK.
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