Por Alex Smith

El agente secreto 007 no suele estar a más de unos pocos fotogramas de subir a una lancha a motor clásica y conducirla a toda velocidad, como si la hubiera robado,  por la superficie del agua o incluso en las profundidades del mar.

Roger Moore cómo James Bond perseguido por dos barcos

Como comandante de la armada británica, Bond siempre está dispuesto a coger el timón.



Sin embargo, no todos los barcos de Bond son ultra-sofisticados. De hecho, algunos son bastante modestos – pero tal como sus coches, todos tienen algo que los ha hecho sobresalir y hacernos creer que un hombre cómo Bond los habría disfrutado.

A  continuación  presentamos cinco barcos que merecen una mención especial por la emoción de la escena, la excelencia de la marca o el tremendo ‘factor Bond’ del modelo.

1 - FAIREY HUNTRESS – DESDE RUSIA CON AMOR (1963)

Para muchos Sean Connery será siempre el Bond perfecto y para algunos el Fairey Huntress será siempre su mejor barco. Desempeñó un papel  estelar (al lado del aparentemente intercambiable Fairey Huntsman) en ‘Desde Rusia con Amor’ y sus orígenes y diseño no podrían ser más británicos.

La lancha Fairey Huntsman en Desde Rusia con Amor

Los malos persiguen a Bond – la lancha merece todo su éxito pos-007



Fundado por Sir Richard Fairey en los años 40, Fairey Marine comenzó construyendo veleros. Ya en los años 60 y bajo el mando de su hijo Richard, el astillero construyó su primer crucero a motor. El nuevo responsable de la empresa era un entusiasta de las regatas a motor en mar abierto y quería construir una motora capaz de navegar a gran velocidad y pleno rendimiento, un barco que destacara frente a sus rivales y para esto consiguió  usar los diseños de casco del legendario Raymond Hunt. Después del original de 7 metros, Fairey diseñó y construyó sus propios cruceros rápidos y tanto el Huntsman como el Huntress de 9 metros aparecen en la película de 1963.

En la escena clave, Connery logra huir a bordo del Huntress equipado con un intraborda Interceptor V8 mientras que uno de los Huntsman de los malos tenía Peter Twiss al timón , un piloto de pruebas que batió el record mundial de velocidad en vuelo. Después de la película, estas estupendas lanchas lograrían la condición de leyenda que efectivamente merecían,  ganaron  en varias regatas offshore como la dura Cowes- Torquay e incluso sirviendo en la armada británica cómo lancha preferida de los Royal Navy Skippers. Pregunte a cualquier piloto de pruebas y a casi todos les gustaría tener un Fairey Huntress, así que nada más hay que decir.

2 - GLASTRON GT150 – VIVE Y DEJA MORIR (1973)

Un Glastron GT150 de 1972 se lanza en una larga e inverosímil  persecución a través de los canales del estado del Luisiana en la que es seguramente una de las escenas de barcos más memorable de la historia de 007. Equipado con un motor fueraborda Evinrude Starflite 135hp, el cenit de la escena es un salto récord de casi 35 metros en el que Roger Moore sobrevola el sheriff que lo persigue.

Glastron GT150 en Vive y Deja Morir sobrevolando policias.

La Glastron GT150 es la estrella de Vive y Deja Morir.





Obviamente  hubo que hacer algunos cambios para realizar  esta proeza – por lo menos se añadieron  un par de carriles de madera en el casco para mantener la embarcación a nivel en la rampa y se reubicó el puesto del piloto en el centro de la bañera para ayudar a mantener el equilibrio durante el vuelo. Aún así, se dice (aunque no hay confirmación) que se usaron  cerca de 25 barcos en el rodaje de la escena de persecución, y fueron necesarias 100 tomas solo para la escena del salto. Muchos de los barcos sufrieron daños o quedaron destruidos en los ensayos y  en el rodaje, pero teniendo en cuenta que  en esa época los efectos especiales no podían solucionarlo todo, el resultados es magnífico.


La Glastron GT150 se volvió un clásico de culto, hasta   aparecía destacada en el cartel de la película y registró  más éxitos cinematográficos  como en ‘Outlaw Blues’ tres años más tarde.

3 - LOTUS ESPRIT TURBO SUB – EL ESPÍA QUE ME AMÓ (1977)

Ninguna lista de barcos de 007 quedaría completa sin el Lotus submarino. Basado en el Esprit Turbo lanzado en el Earls Court Motor Show de 1975, su diseño de inspiración italiana impresionó de sobremanera al productor de la película de Bond, que lo pudo apreciar en primera mano a la puerta de los estudios, gracias a un astuto relaciones publicas de Lotus.

Coche submarino de Lotus en El Espía Que Me Amó

El icónico submarino de Lotus



En la película, el coche viene equipado con toberas instaladas por detrás de la matrícula  para lanzar cemento  (sorprendente premonición de Q), además de cortinas de humo y la capacidad de desplegar minas y lanzar torpedos.  Pero es en el modo ‘subsurface’ cuando  realmente demuestra su garra al disparar  un misil vertical para eliminar un helicóptero que lo persigue. Cuando finalmente emerge de las olas en una playa de las Bahamas, lo hace con el mismo impacto que Ursula Andress en  ‘007 Contra El Doctor No’, y desde entonces su lugar en los corazones de los fans de Bond queda asegurado. Es obvio que no todo es totalmente real pero su huella es tan profunda que ha llevado a una generación de coches submarinos híbridos de verdad – y incluso inspiró un inglés a crear un barco de motor fueraborda con exterior de Esprit, conocido por el brillante nombre de ‘Flotus’.

El Esprit de 007, también conocido como Wet Nellie, se subastó en Septiembre de 2013 por 640.000 Euros

4 - GLASTRON CARLSON CV23HT – MOONRAKER

Roger Moore como Bond al mando de un Glastron Carlson con pintura gris plata

La edición especial de Glastron Carlson: un magnífico barco Bond



Este es otro de los barcos de 007 que viene equipado con extras especiales. En una emocionante persecución náutica en el rio Amazonas, Roger Moore se pone de nuevo en la línea de fuego a los mandos  de un magnífico Glastron Carlson CV23HT. Este modelo hardtop botado en 1978, dos años después de que saliera el modelo CV23, es uno de los 300 que se construyeron, y uno de los tres que lucían la pintura personalizada  ‘metal flake’ en gris plata.

Lancha Glastron Carlson CV23HT en Moonraker

El Glastron Carlson con pintura gris plata es un barco de excepción.



Todavía, ya que obviamente la exclusividad del modelo no era suficiente, el barco fue afinado por los genios de la Sección Q con torpedos, minas y un par de alas, lo que le permitió a Bond escabullirse de Jaws y del Glastron SSV que lo perseguía justo antes de saltar sobre las cataratas de Iguazu. Las alas eran poco convincentes pero el barco en si es un fuera de serie.

5 - SUNSEEKER SOVEREIGN 17 – QUANTUM OF SOLACE (2008)

El Sunseeker XS2000 huye de una explosión en Casino Royale.

El Sunseeker XS2000 actúa con garra en Casino Royale.



Los Sunseekers son habituales en las películas más recientes de 007 y ya que estamos ante el astillero británico de referencia en los barcos a motor . Nos podemos imaginar a los hombres del marketing de Sunseeker frotándose las manos y hablando de ‘sinergia’ mientras la pantalla muestra el Superhawk 43 en ‘Quantum of Solace’. Y también imaginamos lo contentos que se habrán puesto cuando Halle Berry apareció en bikini en un esplendido Superhawk 48 en ‘Muere Otro Día’. Aunque en ‘Casino Royale’ aparezcan dos Sunseekers con el abiertamente deportivo XS 2000  y el Predator 108 – es el relativamente modesto Sunseeker Sovereign 17 de ‘Quantum of Solace’ que realmente nos convence.

Daniel Craig como Bond en un Sunseeker Sovereign 17

El Sunseeker Sovereign 17 destila Bond por todos sus poros vintage.



El barco vintage (con un estilo casi Riva) construido en 1970 y restaurado en 2005 para celebrar la tradición de Sunseeker, nos remite a un tiempo en el que la marca era sinónimo de pequeñas lanchas deportivas, y por eso está bien que Robert Braithwaite (el presidente de Sunseeker) tenga un pequeño papel al inicio de la peli como patrón del barco. En otra escena, Bond (Daniel Craig) también da un paseo en el Sunseeker 17  de  camino a  la casa en Toscana de su supuesto aliado, Mathis. Obviamente que no es el Sunseeker más grande que ha aparecido en una película de 007 y no podemos disfrutar de ninguna modificación extravagante, pero podría decirse que no hay otro modelo más clásicamente Bond que este.

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