La Fundación Turística y Cultural de les Illes Balears (Fundatur), promovida por una cuarentena de empresarios del sector turístico, ha puesto a la venta el Fortuna después de que el Rey Don Juan Carlos haya decidido no seguir usándolo. Dicha fundación, regaló este barco a Don Juan Carlos en el año 2000, quien, en cumplimiento de las leyes, lo cedió a Patrimonio Nacional. Una vez cumplido su cometido, Patrimonio Nacional, entidad encargada del mismo, lo retornó a la mencionada Fundación. El coste estimado del Fortuna en 2000, el año de construcción, fue de 18 millones de euros.

Yate Fortuna navegando

El Fortuna: botado en 2000, el yate de Don Juan Carlos está ahora a la venta después de cumplir su misión.



La afición por la mar y la navegación es una constante en la Casa Real española desde la juventud de Alfonso XIII, abuelo de nuestro rey. Alfonso XIII tuvo diferentes veleros de competición y un yate a vapor, el primer Giralda, que realizó notables funciones oficiales.

La pasión por la mar, la navegación y muy especialmente por la vela le llegó a Don Juan Carlos a través de su padre Don Juan que le enseñó a navegar de niño, en los veranos del exilio en Estoril.

El historial de Don Juan Carlos como navegante y regatista es extenso. Ya participó en la Olimpiada de Munich – Kiel del año 1972, concretamente en la clase Dragón, patroneando el primero de los Fortuna.

Posteriormente ha regateado en los sucesivos Bribón, del armador catalán José Cusí, desde el tercero, con los que ha ganado muchas regatas, incluidas varias ediciones de la Copa del Rey, que el mismo promoviera y que se disputa cada año en Mallorca.

Para la navegación familiar y para cumplir otras muchas funciones, incluidas algunas oficiales, Don Juan Carlos ha tenido tres cruceros a motor que han recibido el nombre de Fortuna.

El Fortuna que ahora se pone a la venta es un barco realmente extraordinario, sin duda uno de los más veloces del planeta, todo un escaparate internacional para la industria náutica española.

El proyecto de construir este tercer Fortuna a motor nace de la necesidad de sustituir al anterior que se mostraba ya limitado. Entonces Fundatur, consciente del importante aporte de imagen que el anterior Fortuna había proporcionado a la industria del turismo en Baleares, decidió poner un  nuevo barco a disposición de Don Juan Carlos.

Richard Cross, patrón de los Fortuna a motor, desde el año 1972 hasta que falleciera en el año 2008, quería ganar eslora, lo que aumenta de forma exponencial la estabilidad y seguridad en un barco de estas características: su eslora mínima aconsejable la situaba en torno a los 40 metros. Cross era un experto navegante además de ingeniero mecánico especializado en motores marinos y de aviación y participó de forma muy activa en todo el proceso de definición, diseño y realización del barco.

Cámara principal yate Fortuna

Cámara principal: Los interiores fueron diseñados por el atelier de Celeste Dell´Anna



El actual Fortuna fue botado en el año 2000 en los astilleros de la Empresa Nacional Bazán de San Fernando, Cádiz. El diseño de las líneas del casco es de Donald L. Blount, la superestructura de Tomasso Spadolini y los  interiores corrieron a cargo del estilista milanés Celeste Dell´Anna, todos ellos coordinados e inspirados por Richard Cross. El control técnico de la construcción y la ingeniería naval estuvo a cargo del despacho español Barracuda Yacht Design.

Para diseñar un barco extraordinario como este es preciso armonizar hidrodinámica y aerodinámica, la primera nos debe permitir diseñar unas líneas de agua eficaces y unirlas con las toberas de los hidroyets para que todo funcione en armonía. La aerodinámica se precisa para que la obra muerta y las superestructuras ofrezcan la menor resistencia posible, al tiempo que las insaciables turbinas de gas puedan aspirar todo el aire que necesitan para funcionar.

Los estudios hidrodinámicos se realizaron en el Canal de Experiencias Hidrodinámicas de la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Navales situados en la madrileña Ciudad Universitaria, mientras que los ensayos en túnel de viento se realizaron en la Ohio State University. Uno de los retos mayores que tuvieron que resolver los diseñadores en el aspecto aerodinámico consistió en lograr que el puente alto fuera habitable incluso a alta velocidad y que los invitados no salieran volando si se apartaban de los parabrisas delanteros, esto se logró mediante un elaborado alerón que hace las veces de toldo en la parte delantera de dicho espacio y que regula los flojos de aire para proteger todo el espacio del puente alto.

Durante los ensayos hidrodinámicos, por ejemplo, se tuvo que descartar uno de los tres motores diesel previsto en el proyecto, puesto que su peso hundía demasiado la popa.

El motor del Fortuna puede propulsar al barco más allá de los 70 nudos.

El motor del Fortuna puede propulsar al barco más allá de los 70 nudos.



Las líneas de agua del casco nacen en la afilada proa que marca una profunda V y hasta la salida de aguas a los tradicionales 22 grados. La carena dispone de dos pares de escalones horizontales que facilitan el planeo y estabilizan el barco a buena velocidad. Los más exteriores arrancan justo en proa y en su primer tramo hacen las funciones de deflectores para evitar rociones.

La ligereza del conjunto fue la obsesión de todo el equipo técnico durante la construcción del barco, de hecho se realizó sobre una báscula, en la que se convirtió la grada donde se ensambló el barco.

El casco está realizado en aluminio siguiendo técnicas aeronáuticas ya la superestructura en una combinación de aluminio y Kevlar con resinas epoxídicas.  El empleo del Kevlar aporta un valor añadido puesto que resulta muy resistente a los impactos incluso de bala.

Los interiores se realizaron empleando espumas ignífugas revestidas de láminas de madera, este sistema además de ligero y robusto proporciona un excelente aislamiento acústico. La decoración es moderna y sencilla. Sobre cubierta se sitúa el gran salón, con la cocina y el impresiónate puente de mando. En la cubierta inferior dos grandes cámaras principales y dos camarotes auxiliares.

La máquina

Quizás el elemento más espectacular y técnicamente avanzado del armonioso conjunto de arriesgadas innovaciones que es el Fortuna sea su aparato motor, capaz de propulsar al barco más allá de los 70 nudos.

Para conseguir la potencia necesaria se utilizó el mismo concepto ya ampliamente probado en el anterior Fortuna de combinar motores diesel con turbinas de gas, los únicos propulsores capaces de entregar la potencia requerida con un mínimo peso. Dos motores diesel MAN de 12 cilindros y cerca de 22 litros de cilindrada proporcionan la potencia básica para maniobrar el barco e incluso para mantener un crucero aseado en velocidad económica.

Tres turbinas de gas Rolls Royce – Allison aportan la parte del león de la potencia del barco, cada uno puede entregar más de 7.000 caballos.  Fueron construidas exprofeso para este barco, derivadas de una reconocida turbina de helicóptero. En el proceso se las preparó para consumir gasóleo y se cambió algo de potencia para aumentar la fiabilidad, reduciendo el régimen de revoluciones de trabajo.

Las piezas fundamentales  del complejo sistema de propulsión son las tres reductoras que permiten combinar la potencia entregada a muy distintas revoluciones por los diesel y las turbinas para transmitir la potencia a las hélices de las tres propulsoras KaMeWa que giran a menor régimen que los diesel y a mucho menor que las turbinas. Tres reductoras Renck se encargan de este vital cometido, cabe destacar que pesan más que las turbinas.

La sala de máquinas está dividida en tres locales separados, uno para los diesel, otro para los generadores auxiliares y el tercero, el más a popa, para las tres turbinas.

Todo el conjunto mecánico, generadores motores diesel, turbinas, reductoras e hidroyets se controla mediante un completo programa informático desarrollado en España para este sistema, lo que permite disponer de todos los datos y controles desde las pantallas situadas en los dos puestos de mando.

La Empresa Nacional Bazán obtuvo un importante aporte tecnológico y su imagen de marca creció en todo el mundo, lo que le llevó a conseguir importantes encargos, como algunos ferris ultra veloces.

Familia real española a bordo del Fortuna

Familia real a bordo del Fortuna



Los Fortuna, especialmente los dos últimos, han cumplido importantes misiones de estado, especialmente en el campo de las relaciones internacionales de España. También han ayudado a fomentar el turismo náutico, muy especialmente en Balares, donde la náutica deportiva ya es una industria consolidada que aporta mucho a la riqueza de la región y del país.

Expertos consultados por Boats.com consideran que un precio adecuado para este barco estaría por encima de los 10 millones de Euros.

Por el momento la Fundación no ha decidido que camino utilizar para poner el barco en el mercado, ni en qué condiciones. Existen negociaciones con alguna agencia especializada, pero aún no se ha alcanzado ningún acuerdo.

El Fortuna en Puerto PI. Foto: ultimahora.es

El Fortuna en Puerto Pi. Foto: ultimahora.es



A la espera de su nuevo destino el Fortuna sigue ocupando su grada en seco dentro del galpón que se construyó en Porto Pi para su cuidado.

 
ESPECIFICACIONES FORTUNA
Eslora41.5 m
Manga9.2 m
Calado1.5
Desplazamiento140 Tm
Combustible45.000 litros
Agua1.500
Motor
Diesel2xMAN 2842 de 956 Kw = 1.300 Cv
Turbina de gas3xRolls Royce Allison 5.400 Kw = 7.342 Cv

 

 

 

 

 

 

 

 

Puede ver aquí un artículo sobre los otros barcos Fortuna de Don Juan Carlos: La Saga de los Fortuna

 

 

 

 

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