El invierno, si no vamos a navegar, es la época ideal para extremar los cuidados de nuestro barco y también la mejor época del año para proceder a posibles reparaciones si ello fuera necesario.


Revisar y reparar las cosas a tiempo suele ser más barato que cuando ya no tienen arreglo y, lo que es muy importante, es una práctica que revaloriza el barco ante una posible venta, ya que a nadie se le escapa que el precio de un barco de ocasión depende en gran medida de su estado de conservación.


El primer paso es decidir qué trabajos son los que podemos realizar nosotros, que seguramente serán pocos, y cuales deberíamos encargar a empresas de mantenimiento, asunto que, aunque algo costoso, a la larga resultará económico ya que al menos las cosas se harán y se harán bien. Así que manos a la obra, ya podemos empezar.




Invernaje barco - cocina

Si dejamos la cocina limpia y sin restos de alimentos podremos usarla sin problemas el primer día de la nueva temporada.

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Cocina. Lógicamente tendremos que retirar todos los alimentos perecederos del barco. Es inútil dejar latas de conserva cuya fecha de caducidad sea anterior a la próxima temporada. Todas las latas, tanto de refrescos como de comida, tienden a oxidarse por la base y si tienen etiquetas de papel, estas suelen deteriorarse y hasta despegarse, con el resultado de que al final, con el paso de los meses, no sabremos el contenido de las mismas. Siguiendo con la cocina, ésta deberá quedar limpia poniendo especial atención a los quemadores, al horno, microondas y nevera. Una vez limpios dejaremos las puertas del horno y la nevera abiertas para que se ventilen y evitar condensaciones.


Aprovecharemos para revisar la fecha de caducidad del tubo conductor del gas y, si es necesario lo cambiaremos. Para limpiar los desagües de los fregaderos, cerraremos los grifos de fondo y verteremos agua caliente con lejía dejando que actúe durante al menos una hora, pasado este tiempo volveremos a abrir los grifos de fondo haciendo circular agua dulce en cantidad y volveremos a cerrar los grifos de fondo. Si el fregadero dispone de bomba de agua de mar, cerraremos el grifo de fondo, desconectaremos el tubo para vaciarlo de agua y lo volveremos a montar comprobando el estado de la abrazadera. Con esta medida impediremos que el agua de mar que se encuentra en el tubo de desagüe se corrompa y provoque un olor desagradable.


Libros y documentos. Tanto los libros como los documentos tienden a absorber mucha humedad y se deterioran por lo que será conveniente desembarcarlos hasta la próxima temporada.


Vestuario. Toda la ropa, incluidos los trajes de agua, sábanas, toallas, etc., tienden a absorber mucha humedad que perjudica tanto a la ropa como al propio armario. Por tanto será mucho mejor desembarcar toda esta ropa y, sobre todo, aclarar bien las cremalleras. Es preferible no dejar a bordo más que el equipamiento imprescindible como una chaqueta de agua y unas botas que nos pueden servir para nuestras esporádicas visitas de reconocimiento. No debemos olvidar los equipos de seguridad como chalecos salvavidas y arneses que conviene enjuagar a fondo con agua dulce. Aprovecharemos para verificar el buen funcionamiento de las hebillas y mosquetones y también, si son chalecos automáticos, comprobar la caducidad de los botellines de aire y los disparadores hidrostáticos.


Sentinas. Las sentinas son los puntos más bajos del barco y por este motivo recogen el agua pero también el polvo, la arena, los pelos y las migas que se cuelan entre las juntas de las panas del suelo. En la mayoría de embarcaciones pueden retirarse las panas del suelo aunque a veces algunas están sujetas con tornillos. No nos tiene que dar pereza el sacarlas todas para comprobar el estado de las distintas secciones que conforman los bajos interiores del casco y las sentinas. Lo conveniente será pasar el aspirador y seguidamente limpiar a fondo con agua caliente y lejía. En caso de que las manchas de humedad y grasa persistan podemos eliminarlas con productos específicos que existen en el mercado. Mientras, aprovecharemos para pasar un trapo húmedo por las panas y dejarlas al aire para que se ventilen bien. Aprovechando que el piso está abierto conviene retirar los transductores de la sonda (si no es fija) y la corredera. Si las aspas de la corredera están sucias las limpiaremos con un cepillo y las pondremos en remojo en un recipiente con vinagre durante unas horas para eliminar los posibles restos de caracolillo que puedan quedar. También aplicaremos a las juntas de goma un poco de vaselina o grasa de silicona para evitar que se resequen durante el invierno. En caso de que el barco pase el invierno en tierra es conveniente dejar todos los pasacascos abiertos y abrir todos los grifos de fondo para que circule el aire por todos los orificios.




Invernaje cofres

Aprovecharemos para limpiar a fondo los cofres exteriores y poner un poco de orden.


Cofres y armarios. Todos los cofres los someteremos al mismo tratamiento aplicado que las sentinas. Los vaciaremos, limpiaremos a fondo y dejaremos que se sequen. A la hora de volver a llenarlos aprovecharemos para poner orden y estibaremos solo lo imprescindible. Limpiaremos los armarios interiores con algún producto específico para madera y, si puede ser, los dejaremos abiertos para que se ventilen y no acumulen humedad. Si en algún armario hemos dejado un traje de aguas podemos añadir un deshumidificador de sales que son bastante eficaces.


Depósitos de agua. Si los depósitos de agua cuentan con una tapa de registro, lo recomendable será vaciarlos completamente y limpiar su interior. Seguidamente podemos optar por dos soluciones: dejarlos vacíos y limpios durante todo el invierno o por el contrario llenarlos de agua limpia añadiendo un chorrito de lejía o algún producto para el tratamiento del agua. Si hemos optado por esta segunda solución, abriremos durante unos segundos todos los grifos para dejar que circule el agua por la bomba, los conductos y los grifos. Cuando volvamos a utilizar el barco la próxima temporada, será conveniente vaciar los depósitos y volverlos a llenar.




Invernaje tapicería exterior

Limpia y seca, la tapicería exterior conviene guardarla dentro si disponemos de espacio.


Colchonetas y fundas de sofás. Es importante dejarlas fuera al sol que se aireen bien. Si la tapicería esclásica o de rizo será mejor que nos las llevemos a casa para limpiarlas en la lavadora, si por el contrario es de tipo Alcántara será mejor limpiarlas con un trapo humedecido en una solución de amoníaco diluido en agua. Las tapicerías forradas de material tipo Skay se pueden limpiar perfectamente con una esponja y agua jabonosa. Lo que sí es muy importante es volver a enfundar los cojines con la tapicería bien seca.




invernaje aseo

Con el aseo nos tenemos que emplear a fondo si no queremos sorpresas desagradables al principio de temporada.


Aseos. Tanto las tazas de los inodoros como sus tubos de evacuación tienden a formar incrustaciones. Lo primero es enjuagar abundantemente las tazas con agua dulce y vaciarlas con la bomba (manual o eléctrica). Seguidamente pondremos abundante vinagre blanco caliente y dejaremos que actúe durante al menos una hora para que se desprendan todas las incrustaciones. Transcurrido este tiempo, ya podremos aclarar con abundante agua dulce evacuando con la bomba y cerrando los grifos de fondo para que no quede agua de mar en el interior de los desagües. Si los platos de ducha disponen de bomba de evacuación independiente podemos proceder de la misma forma.


Puertas, mamparos y techos. La mayoría de embarcaciones tienen los mamparos y puertas recubiertos de madera o poliéster y, los techos, igualmente recubiertos de madera, poliéster o tejidos acrílicos. Cualquiera que sea el material, quedará perfectamente con un trapo humedecido en una solución de amoníaco disuelto en agua. De esta forma eliminaremos las manchas de moho, de grasa y las trazas de salitre.




Invernaje conexiones eléctricas

Conviene repasar todas las conexiones eléctricas y eliminar toda traza de óxido.


Electricidad. Tenemos que verificar si todas las luces y enchufes funcionan. Si hay alguna bombilla o un fusible fundido es mejor sustituirlos antes del invernaje. También es el momento de revisar contactos y conexiones para cambiarlos o repararlos y, sobre todo, eliminar todos los puntos de óxido que podamos encontrar.




Invernaje batería

Untar con vaselina los bornes de las baterías es una práctica recomendable.


Especial atención merecen las baterías. Las baterías modernas, si no son viejas y están en buen uso, , después de un invernaje de 7 u 8 meses y en función de su calidad, habrán perdido entre un 15% y un 20% de su capacidad. Para un optimo invernaje, antes de cerrar el barco nos aseguraremos de recargarlas al máximo, limpiaremos bien los bornes y les aplicaremos una buena capa de vaselina para evitar su oxidación y, finalmente, si la instalación dispone de desconectadores bipolares podremos dejar los bornes conectados en su sitio, si por el contrario dispone de desconectadores monopolares (suelen encontrarse en barcos antiguos) es recomendable desconectar los bornes para evitar fugas, lo que favorecería una mayor descarga. Lógicamente, cuando volvamos a poner a punto el barco  tendremos la precaución de volver a cargarlas y, si durante el invierno tenemos la ocasión de visitar el barco, no dejemos pasar la ocasión de recargarlas.


Electrónica. Si bien la electrónica náutica está diseñada y fabricadapara resistir la intemperie y el ambiente marino, el salitre y la humedad siguen siendo unos enemigos a batir. Para empezar procuraremos llevarnos a casa todos los aparatos portátiles (GPS, VHF, radio, ordenador, etc.) incluso la TV si es desmontable. Los aparatos fijos, sobre todo los que están en el exterior, deberán ser limpiados con un trapo húmedo y después de secados deberán protegerse con sus tapas y, si no disponemos de ellas, protegerlos con alguna loneta transpirable pegada con cinta adhesiva alrededor.




Invernaje motores

Los motores tienen que estar recién revisados y lo más limpios posible.


Motor interior. El mejor invernaje que podemos hacerle al motor es una buena limpieza exterior, eliminando trazas de aceite, agua u óxido, cambiar el aceite (tenga las horas que tenga) cambiar los filtros, verificar el nivel del agua de refrigeración y hacerlo funcionar como mínimo unos 30 minutos. Naturalmente este procedimiento lo aplicaremos al motor que funcione correctamente y no presente ninguna anomalía. Si tuviese alguna fuga de aceite o de agua, problemas de arranque, o exceso de humo por el escape, no nos quedará más remedio que llamar a un mecánico que proceda a su reparación, es mucho mejor actuar antes del invernaje, los mecánicos disponen de más tiempo y los varaderos no nos harán esperar si el problema requiere sacar el barco del agua.

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