Los llamados barcos de remolque para deportes acuáticos no siempre son específicos para esa función y su precio suele no estar al alcance de los que más practican este tipo de actividad. Heyday es una marca nueva en un sentido muy amplio, de diseño, de prestaciones y de un precio capaz de sorprender hasta los jóvenes.

Prueba Heyday WT1 y WT2

Las Heyday WT1 y WT2 son embarcaciones divertidas, ágiles, maniobrables y concebidas para la práctica de deportes de arrastre con especial enfoque en el wakeboard y el wakesurf. Foto: Diego Yriarte.

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En la última jornada de pruebas organizadas por Brunswick a la que asistimos invitados por Touron Náutica, hemos tenido la oportunidad de probar las dos primeras unidades de Heyday, la WT1 y la WT2, de 20 y 22 pies respectivamente. Son un tipo de embarcación de concepto nuevo. Nuevo porque, hasta el momento, la práctica del wakeboard se realizaba con las embarcaciones con las que se practicaba esquí acuático, pero éstas estaban concebidas para hacer la menor ola posible. A medida que el wakeboard fue evolucionando en espectacularidad, se instalaron arcos para elevar el punto de anclaje del cabo de remolque y así poder volar más alto y se comenzó a lastrar las embarcaciones y colocar flaps para generar una ola que sirviera de rampa. Antes era necesario situar gente a popa para que ésta se hunda y así generar más ola, pero navegar con gente en el solario de popa no es muy seguro, ni del todo legal.

 

Mismas prestaciones, más capacidad


La máxima diferencia entre ambas lanchas es la capacidad de portar personas a bordo, nueve en la WT1 y 12 en la WT2.

La WT1 es la de menor eslora y su plano de cubierta es simétrico con el puesto de mando centrado. Tanto a proa como a popa hay dos asientos con un respaldo que se puede quitar dependiendo de la cantidad de personas a bordo. La posición de los asientos es baja con lo que el pasajero queda sentado con el francobordo casi a la altura de los hombros y con apoyo lateral ofreciendo gran seguridad. Sobre el capot de la cámara del motor, en ambos modelos, se ha dispuesto una superficie de solario.

Prueba Heyday WT1 y WT2

La cubierta de la WT1 ha sido diseñada con una consola central, que gana espacio en proa, pero también le ofrece una carácter de monoplaza. Foto: Diego Yriarte.



Prueba Heyday WT1 y WT2

En cambio la WT2 con la consola desplazada a estribor logra más espacio y asientos con tan solo 60 cm más de eslora. Foto: Diego Yriarte.



La WT2 podríamos definirla como un modelo más familiar, principalmente por su capacidad de llevar más personas a bordo y; si bien tiene un poco más de eslora, no es más rápida que su hermana menor. Pero, esos 60 cm más de eslora han sido aprovechados en comodidad interior. Hay más espacio para moverse, particularmente en la proa donde, gracias a que el puesto de mando se ha situado en el lateral de estribor, gana en circulación central y asiento en L en el lado de babor. También, gana un asiento central que mira hacia proa con el respaldo sobre la cámara de motores. A popa en los laterales, se ha diseñado dos asientos curiosos, de forma redondeada en la parte inferior, con respaldos que tanto permiten mirar hacia proa o hacia popa. A continuación de éstos, en mitad de la eslora otro asiento que mira hacia proa. Evidentemente también es superior el volumen de los espacios de guardado tanto para elementos en general como para tablas.

Prueba Heyday WT1 y WT2

Los asientos de popa permiten mirar hacia proa o popa y no faltan asideros ni posavasos. Foto: Diego Yriarte.



 

En función del remolcado


Durante la prueba de navegación ambas embarcaciones tuvieron un comportamiento y registros similares. Las dos embarcaciones que hemos tenido oportunidad de probar en Francia, en el lago de Biscarrosse, equipaban el  mismo motor PCM de 355 CV, pero también es posible una motorización Mercury Mercruiser Tow Sport de 6.2L con potencias de 320 y 370 CV.

Prueba Heyday WT1 y WT2

Los tanques de lastre y el flap central del espejo de popa permiten darle a la ola la forma deseada. Foto: Diego Yriarte.



Lo primero que hemos de considerar es que la velocidad no es su fuerte, no están concebidas para ser veloces, pero la alta relación peso potencia es indiscutible. Con la WT1 alcanzamos los 33,5 nudos y un poco menos con la WT2, 33. La velocidad de crucero podría cómodamente establecerse entre 25 y 28 nudos. Pero la diversión pasa por otro lado. En principio, pilotar la WT1, con el puesto de mando central, da la sensación de pilotar un karting,: ágil agresiva, sensible y también la posibilidad de hacer algunos trucos más propios de una moto de agua: giros cerrados, derrapes, trompos.

Digamos que lo más parecido a una lancha convencional es su casco en V, profundo, bien marcado, con dos líneas de redanes por banda. Pero, el formato V se mantiene hasta la popa con un ángulo de 117 grados que permite generar una ola potente. Además, a esta ola le podemos dar forma mediante un flap central en el espejo de popa y dos tanques de lastre de más de 500 litros para poder modificar el asiento de la embarcación. Esto se controla con facilidad desde el puesto de mando. También es posible controlar la velocidad por GPS nudo a nudo, de ésta forma podemos configurar la forma de navegar del sal Heyday según si la persona que estamos remolcando es principiante o experta, o si está practicando wakeboard o esta modalidad que se ha puesto de moda muy recientemente denominada: wakesurf.

Prueba Heyday WT1 y WT2

En combinación con la velocidad controlada es ideal para que las personas principiantes aprendan progresivamente o las profesionales disfruten al máximo.



Otras dos cualidades se encuentran en los extremos del barco, en popa, ofrece una plataforma de baño recubierta con un material sintético y acolchado y su forma trapezoidal permite que la ola se genere desde la profundidad del casco sin interrupciones. Por su parte, la proa es evidentemente diferente a lo conocido y, por supuesto, tiene su razón de ser. Por una parte, además de agresividad al diseño, aporta capacidad de sustentación y por otra el formato inferior permite mayor flotabilidad al realizar giros cerrados o quitar la marcha de forma brusca que haría que la proa se clave en el agua.

Las diferencias con una embarcación convencional son muchas, unas más evidentes que otras, como la posición tanto del motor, no tan a popa y la utilización de transmisión Z-Drive, para, también llevar la hélice mas hacia el centro de la eslora. Esta centralización de peso y transmisión favorece a la calidad de la ola y de maniobra.

Prueba Heyday WT1 y WT2

El puesto de mando tiene todos los elementos al alcance y el tablero eléctrico, el control de velocidad por GPS y la posibilidad de incorporar una tableta bajo el parabrisas. Foto: Diego Yriarte.



El puesto de mando, además de ergonómico, cuenta con la capacidad de instalar su propia tableta, con una aplicación especialmente diseñada para reproducir los parámetros de control más importantes y, evidentemente, su propia música.

Además de la eslora, la diferencia entre la WT1 y la WT2 es que la primera tiene un carácter más juvenil, agresivo, acentuado por la consola central que le da aspecto de monoplaza. En cambio la WT2 aporta un carácter más familiar, mayor espacio, número de asientos y capacidad de personas abordo, pero ambas manifiestan un carácter ágil, deportivo y específico para practicar deportes de arrastre.

 

Características técnicas


Heyday WT1


Eslora total: 6,01 m
Eslora casco: 5,4 m
Manga: 2,4 m
Capacidad máxima: 9 personas

Heyday WT2


Eslora total: 6,62 m
Eslora casco: 6,01 m
Manga: 2,4 m
Capacidad máxima: 12 personas

 

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