Siempre que se compra un barco de segunda mano, se corre un mayor riesgo que cuando este es nuevo. Por ejemplo, es más probable que los vehículos motorizados presenten algún problema, sobre todo en el caso de las embarcaciones, ya que hay muchos sistemas, compartimentos y accesorios que son de vital importancia, pero difíciles de ver. Son precisamente esos elementos los que suelen causar problemas graves, razón por la cual requieren un peritaje previo a la compra.

Si ya has decidido comprar un barco, la próxima vez que inspeccionas un barco de segunda mano, asegúrate de comprobar si presenta alguno de estos diez problemas comunes:


  1. Problemas de motor

  2. Sistemas eléctricos

  3. Bombas de sentina averiadas o rotas

  4. Núcleos de espuma saturados

  5. Podredumbre (madera, espejo de popa y cubierta)

  6. Largueros en mal estado

  7. Fugas en la cabina

  8. Separación entre el casco y la cubierta

  9. Fugas en la unidad inferior

  10. Otros problemas


Un catamarán a motor atracado en un puerto.

Los problemas ocultos en un barco pueden arruinar su inversión, como una bomba de agua defectuosa que hundió este catamarán a motor en el muelle de un puerto deportivo. Foto de Simon Dannhauer en Pond5.  


Problemas de motor


Este problema encabeza la lista por razones obvias. Si compras un barco con un motor en mal estado, será un auténtico desastre. Así que, tira de la varilla y comprueba que el aceite está en buen estado y que su textura no es lechosa, lo que indica la presencia de agua. Echa un vistazo a las bujías para asegurarte de que no estén llenas de carbonilla. Escucha el sonido del motor cuando esté en marcha y preséntate 15 minutos antes a la prueba de navegación para que al vendedor no le dé tiempo a calentarlo. Pero lo más importante de todo es que, si no sabes mucho de motores, lleves contigo a alguien que sí sepa. O mejor aún, que te acompañe un mecánico.

Para obtener más información sobre la compra de un barco a motor, lee nuestro artículo con 10 claves en la compra de un barco a motor de ocasión y Comprar un barco a motor: ¿Qué barco a motor es el más adecuado?

Sistemas eléctricos


Hay pocos trabajos más difíciles que sustituir el cableado de un barco, que a menudo discurre bajo cubierta, a través de estrechos conductos y compartimentos cerrados. Cuando estés revisando un barco de segunda mano, enciende todos y cada uno de los elementos eléctricos, desde las luces hasta los aparatos electrónicos, de uno en uno. Después, enciéndelos todos a la vez. Echa también un vistazo a la caja de fusibles. Si ves que hay varios de marcas diferentes, significa que se han sustituido; pregunta el motivo y averigua si se ha solucionado el problema. Comprueba también el estado general del cableado: ¿está recto, bien distribuido y sujeto? ¿O es una maraña que hará casi imposible localizar posibles problemas en el futuro?

Bombas de sentina averiadas


Otra preocupación son las bombas de sentina. Es posible que al presionar el interruptor estas funcionen, pero eso no significa que el interruptor de flotación lo haga. Accede a la sentina y actívala manualmente para asegurarte de su correcto funcionamiento. También es recomendable comprobar los lavabos, grifos y cualquier otro elemento que funcione con una bomba.

Núcleos de espuma saturados


Aunque este problema no se ve, normalmente se puede detectar. Una manera de hacerlo es observar atentamente la forma en que flota la embarcación. Si es posible, pide al propietario que retire todo el equipo pesado que lleve a bordo y observa cómo se asienta el barco en el agua. ¿Está perfectamente nivelado? ¿Están los imbornales por encima de la línea de flotación? ¿Está casi nivelado, con la proa ligeramente levantada? Seguro que la embarcación se diseñó y construyó de forma que la respuesta a todas estas preguntas fuera afirmativa. De lo contrario, hay que preguntarse el motivo. Si dispones de un medidor de humedad, utilízalo para comprobar las zonas centrales del barco. Golpea las zonas sospechosas de estar saturadas con un mazo y oirás un tono diferente que en las zonas secas del barco.

Primer plano de la cubierta de un barco mal sellada con resina.

El propietario de esta embarcación usada intentó, sin éxito, sellar las grietas de la cubierta con resina; el agua se filtró y saturó la espuma del casco. La señal de alerta fue el hecho de que, incluso cuando estaba descargada, los imbornales de la embarcación se encontraban en la línea de flotación en lugar de por encima de ella.


Podredumbre


En realidad, la podredumbre ya no es un problema tan habitual como antes. Esto se debe principalmente a que la gran mayoría de los astilleros dejaron de utilizar madera sin tratar como material de construcción hace muchos años. Pero a veces sigue apareciendo, sobre todo en barcos antiguos. Lo más común es que se produzca en el espejo de popa o en la cubierta. En el caso del espejo de popa, un indicio inequívoco de fallo estructural son las grietas grandes en los bordes (es normal ver algunas pequeñas). En la cubierta, si el suelo está esponjoso o elástico es posible que se haya producido podredumbre.

Largueros en mal estado


Los largueros son la columna vertebral del barco, y si se rompen o se separan del casco, se avecinan graves problemas. Puede que tengas que introducirte en una escotilla estrecha o agacharte en una sentina maloliente, pero haz lo que sea necesario para ver bien los largueros (con ayuda de una linterna potente). Cualquier daño o separación visible debe tomarse muy en serio.

Fugas en la cabina


A menudo, las fugas en la cabina se detectan fácilmente por las marcas de agua, pero no siempre, sobre todo si el vendedor ha limpiado el barco a fondo. Para comprobar si hay fugas en escotillas, portillas o costuras, coge una manguera y rocía estos posibles puntos de fuga con agua a presión. A continuación, comprueba si hay alguna zona húmeda inesperada.

Separación entre el casco y la cubierta


La unión entre el casco y la cubierta es de vital importancia, pero normalmente no se puede ver en la mayor parte (o en toda) la embarcación. Inténtalo en la medida de lo posible, sobre todo si observas alguna anomalía en el arco protector por el exterior del casco. Si está doblado o torcido es posible que el barco haya entrado en contacto con algo duro, como un pilote, y que se haya tensado la junta. También es recomendable mojarlo a fondo con una manguera y buscar puntos por los que pueda haber entrado agua, un indicador de que la junta no está completamente sellada (también puedes comprobar si hay agua en la sentina).

Primer plano de los empalmes corroídos que provocan la separación de las juntas del casco y la cubierta. 

En este ejemplo bastante extremo, los herrajes se han corroído y el pasamanos se ha soltado, dejando expuesta por completo la unión entre el casco y la cubierta. No esperes que este impida la entrada del agua.


Fugas en la unidad inferior


Este tipo de problema es habitual tanto en motores fueraborda como en motores mixtos y puede ser muy difícil de detectar. La mayoría de las veces surge cuando una junta defectuosa o pequeña grieta en la carcasa permite la entrada de agua. La única forma de saber con certeza si la unidad inferior está completamente sellada es hacer funcionar la embarcación y, a continuación, mirar el aceite de la unidad inferior para asegurarse de que no tiene un aspecto lechoso. Si al vendedor no le importa, abre el tornillo de drenaje y deja que te caiga un poco de aceite en los dedos para poder mirarlo. Otra buena forma de solucionar este problema es decirle al vendedor que te gustaría cambiar el aceite de la unidad inferior tú mismo, sin coste alguno para él, antes de firmar el contrato.

Otros problemas


Hay tantas partes y piezas en un barco que a veces es imposible asegurarse de comprobarlas todas antes de comprarlo. Por eso es tan importante realizar una prueba de navegación. Nunca se sabe lo que se puede descubrir de un barco navegando en él. ¿La dirección es más floja de lo que te gustaría? ¿Notas pegajoso el mando del acelerador? Por eso, la regla número uno a la hora de comprar un barco de segunda mano es no firmar nada hasta haber dado una vuelta en él.Y si quieres reducir las posibilidades de sufrir averías, hay otra opción a considerar: comprar un barco nuevo en garantía.
Para conocer otras tácticas que debes saber si vas a comprar una embarcación, consulta:

Un barco con un cartel de «Se vende» atracado en un muelle.

Al comprar un barco usado, recuerda: el comprador debe tener cuidado.



Nota del editor: este artículo se publicó originalmente en septiembre de 2013 en inglés y se actualizó y se tradujo al castellano en julio de 2024

Escrito por: Lenny Rudow
With over two decades of experience in marine journalism, Lenny Rudow has contributed to publications including YachtWorld, boats.com, Boating Magazine, Marlin Magazine, Boating World, Saltwater Sportsman, Texas Fish & Game, and many others. Lenny is a graduate of the Westlawn School of Yacht Design, and he has won numerous BWI and OWAA writing awards.